Doradas, aireadas y muy aromáticas, estas pampushkas fritas son el capricho casero que no necesita ingredientes complicados. A partir de una masa de levadura sencilla con leche y agua, puede preparar aros clásicos o pampushkas con un relleno de queso elástico. Con estas cantidades salen unas 15 unidades, perfectas para una merienda familiar o una reunión cálida.
Ingredientes
- Harina de trigo — 400 g
- Leche — 125 ml
- Agua — 125 ml
- Levadura fresca — 1/2 cubito
- Levadura química — 1 sobre
- Azúcar — 1 c. de café
- Sal — 1 c. de café
- Aceite vegetal para freír — c/n
- Opcional: queso curado para el relleno — 150 g
Receta paso a paso
- Caliente la leche y el agua hasta que estén tibias, sin llegar a calientes. Disuelva el azúcar y la levadura fresca desmenuzada en el líquido y deje reposar 5–10 minutos para activarla.
- Tamice la harina con la levadura química y la sal. Añada la mezcla de levadura y amase hasta obtener una masa blanda y elástica. Puede estar algo pegajosa, pero no en exceso.
- Forme una bola, cubra y deje levar en un lugar templado durante aproximadamente 1 hora, hasta que aumente claramente de volumen.
- Vuelque la masa levada sobre una superficie ligeramente enharinada, divídala en 15 porciones iguales y forme bolitas. Déjelas reposar cubiertas con un paño otros 15 minutos.
- Para la versión clásica, haga un agujero en el centro de cada bola con el dedo y estírela con cuidado para formar un aro.
- Caliente el aceite vegetal en una cacerola ancha o sartén profunda a 170–175 °C. Fría las pampushkas por tandas hasta que estén doradas, unos 1,5–2 minutos por lado. Pase a papel absorbente.
- Sírvalas templadas. Las pampushkas clásicas se pueden espolvorear con azúcar glas y las menos saladas combinan muy bien con salsas.
Variante: pampushkas con relleno de queso
- Corte el queso curado en cubitos pequeños.
- Aplane cada bolita en un disco, coloque un trocito de queso en el centro, cierre bien la unión y redondee con suavidad hasta formar una esfera uniforme.
- Deje reposar las piezas 10 minutos y fríalas igual que las pampushkas clásicas.
Servicio y conservación
Estas pampushkas están en su mejor momento durante la primera hora después de fritas: la corteza sigue ligera y crujiente y la miga, tierna. Guarde las sobras en una bolsa de papel a temperatura ambiente hasta un día y recaliente en una sartén seca o en el horno a 160 °C durante 5–7 minutos.
Valor nutricional (por 1 unidad, aprox.)
| Calorías | 160 kcal |
|---|---|
| Proteínas | 4 g |
| Grasas | 6 g |
| Hidratos de carbono | 23 g |
| Fibra | 1 g |
| Azúcares | 1 g |
| Sodio | 200 mg |
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Consejos y variaciones
- La masa pide calor y el aceite también: asegúrese de que el aceite esté bien caliente. Si está tibio, las pampushkas absorberán demasiada grasa; si está demasiado caliente, se dorarán por fuera demasiado rápido y quedarán crudas por dentro.
- Elija un queso curado o semicurado que funda bien: gouda, tilsiter o maasdam. Puede añadir una pizca de pimienta o hierbas al relleno.
- Sin leche: sustituya la leche por agua adicional para un sabor más neutro.
- Para una versión dulce, aumente el azúcar a 2–3 c. de café y espolvoree las pampushkas con azúcar glas y canela.
- Forma: en lugar de aros, fría pequeñas bolas; es especialmente práctico para las pampushkas rellenas.
FAQ
¿Puedo usar levadura seca en lugar de fresca?
Sí. Use 1 1/2–2 c. de café de levadura seca (unos 5–6 g), mézclela con la leche y el agua tibias, deje que espume 5–10 minutos y luego amase la masa según la receta.
¿Qué aceite es mejor para freír las pampushkas?
Sirve un aceite refinado con alto punto de humo: girasol, colza o maíz. Mantenga la temperatura entre 170–175 °C y cambie el aceite si se enturbia.
¿Por qué las pampushkas quedan grasientas?
Lo más probable es que el aceite no estuviera suficientemente caliente o que se frieran demasiado tiempo. Asegúrese de que el aceite mantenga una temperatura estable y pase las piezas a papel absorbente justo al sacarlas.