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Tarta de queso de requesón sobre base de masa quebrada y vainilla

    Una clásica tarta de queso de requesón con aroma a vainilla y una base de masa quebrada: interior sedoso y delicado, superficie uniforme sin grietas y bordes dorados. La combinación de dos tipos de requesón aporta el equilibrio justo entre cremosidad y frescor, mientras que el preparado de pudín de vainilla estabiliza el relleno sin grumos. Si respetas el tiempo de horneado y el breve reposo en el horno, obtendrás un postre casero impecable.

    Ingredientes

    Para la base (masa quebrada):

    • Harina de trigo — 260 g
    • Mantequilla — 200 g
    • Azúcar — 100 g
    • Azúcar avainillado — 1 sobre

    Para el relleno:

    • Requesón desnatado — 500 g
    • Requesón graso (aprox. 40 %) — 250 g
    • Leche — 350 ml
    • Nata — 120 ml
    • Azúcar — 200 g
    • Aceite de girasol — 100 ml
    • Huevos (M) — 2
    • Polvo para pudín de vainilla — 1 sobre
    • Azúcar avainillado — 1 sobre

    Cómo prepararla

    1. Prepara el molde: forra la base con papel de hornear y engrasa ligeramente los laterales. Precalienta el horno a 170 °C, calor arriba y abajo, sin ventilador.
    2. Base. Frota la mantequilla blanda con el azúcar y el azúcar avainillado hasta obtener una crema. Añade la harina y une la masa rápidamente. No la trabajes en exceso: debe quedar suave y manejable.
    3. Distribuye la masa en la base del molde y forma un borde de 3–4 cm de altura. Pincha el fondo con un tenedor y refrigera 10–15 minutos.
    4. Relleno. Mezcla ambos tipos de requesón con el azúcar y el azúcar avainillado hasta que quede homogéneo. Incorpora la leche, la nata y el aceite de girasol, y vuelve a mezclar. Añade los huevos y el polvo para pudín de vainilla, y bate brevemente hasta obtener una masa lisa, sin meter demasiado aire.
    5. Vierte el relleno sobre la base fría y alisa la superficie.
    6. Hornea 70–80 minutos, hasta que los bordes estén firmes y el centro aún tiemble ligeramente. Si la superficie queda pálida, activa el calor superior durante 5–10 minutos y después apágalo de nuevo.
    7. Deja la tarta en el horno apagado unos 30 minutos, con la puerta entreabierta.
    8. Enfría por completo a temperatura ambiente, luego refrigera al menos 4 horas, mejor toda la noche, y solo entonces desmolda y sirve.

    Valor nutricional (por 1 de 12 porciones, aprox.)

    Calorías ≈ 505 kcal
    Proteínas ≈ 14 g
    Grasas ≈ 28 g
    Hidratos de carbono ≈ 49 g
    Azúcares ≈ 26 g
    Fibra ≈ 1 g
    Sodio ≈ 120 mg

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    Consejos y variaciones

    • ¿No tienes preparado de pudín de vainilla? Sustitúyelo por 35–40 g de almidón de maíz y añade un poco de vainilla, en extracto o en vaina.
    • Para que la superficie quede lisa, no batas en exceso el relleno y deja reposar la tarta en el horno apagado, con la puerta entreabierta.
    • Si usas ventilador, baja la temperatura a 160 °C para que la superficie no se reseque.
    • Para cortes limpios, calienta el cuchillo en agua caliente y sécalo después de cada corte.

    FAQ

    ¿Puedo sustituir el aceite de girasol del relleno?

    Sí, sirve cualquier aceite refinado neutro y sin aroma marcado. Mejor no usar aceite de oliva por su sabor característico.

    ¿Por qué se agrieta la superficie de la tarta de queso?

    Lo más habitual es el exceso de aire en el relleno, una temperatura demasiado alta o cambios bruscos de temperatura. Bate con moderación, hornea a 160–170 °C y deja reposar la tarta 30 minutos en el horno apagado.

    ¿Cuánto dura la tarta y cómo se sirve?

    En la nevera, tapada, se conserva 3–4 días. Sírvela fría; unas bayas frescas o virutas finas de chocolate quedan perfectas.