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Galette crujiente de albaricoques y arándanos

    Rústica, dorada y profundamente veraniega, esta galette de albaricoques y arándanos demuestra cómo una masa quebrada bien hecha puede envolver la fruta con una delicadeza irresistible. El borde, crujiente y mantequilloso, enmarca unos albaricoques sedosos y arándanos jugosos, mientras el azúcar en la superficie aporta ese brillo tostado que invita a romper el primer bocado. Servida templada con una bola de helado de vainilla, se convierte en un postre elegante sin perder su encanto casero.

    Ingredientes

    • Para la masa
    • Harina de trigo — 250 g
    • Mantequilla fría — 150 g
    • Azúcar — 2 cucharadas
    • Sal — 1/4 cucharadita
    • Agua helada — 60–80 ml
    • Para el relleno
    • Albaricoques (sin hueso, en gajos) — 400 g
    • Arándanos — 150 g
    • Azúcar — 80 g
    • Maicena — 1,5 cucharadas
    • Zumo de limón — 1 cucharada
    • Azúcar avainillado — 1 cucharadita (opcional)
    • Canela molida — una pizca (opcional)
    • Para el montaje
    • Harina de almendra o pan rallado fino — 2 cucharadas
    • Huevo batido para pincelar — 1 unidad
    • Azúcar demerara para espolvorear — 1 cucharada

    Receta paso a paso

    1. Tamiza la harina con la sal y el azúcar. Corta la mantequilla fría en dados y desmenúzala con la harina hasta obtener una textura arenosa, trabajando con rapidez para que no se ablande.
    2. Añade el agua helada poco a poco, reuniendo la masa hasta formar una bola. Aplánala en un disco, envuélvela y refrigérala al menos 30 minutos.
    3. Para el relleno, mezcla los albaricoques y los arándanos con el azúcar, la maicena, el zumo de limón, el azúcar avainillado y la canela. Deja reposar 10 minutos para que la fruta suelte parte de su jugo.
    4. Precalienta el horno a 200 °C. Forra una bandeja con papel de hornear.
    5. Estira la masa en un círculo de unos 30 cm sobre una superficie ligeramente enharinada. Pásala a la bandeja preparada.
    6. Espolvorea el centro con harina de almendra o pan rallado fino, dejando un borde libre de 4–5 cm.
    7. Coloca el relleno en el centro, formando un montículo. Dobla los bordes de la masa hacia dentro, creando pliegues irregulares.
    8. Pincela los bordes con el huevo batido y espolvorea con el azúcar demerara.
    9. Hornea durante 35–40 minutos, hasta que la masa esté bien dorada y el relleno burbujee. Pasa la galette a una rejilla y deja que repose 20 minutos para que el jugo se asiente.
    10. Sírvela templada o a temperatura ambiente. Queda especialmente bien con helado de vainilla o una cucharada de yogur griego espeso.

    Valor nutricional

    Ración1 porción (de 8)
    Calorías≈ 350 kcal
    Proteínas≈ 5 g
    Grasas≈ 17 g
    Hidratos de carbono≈ 47 g
    Fibra≈ 3 g
    Azúcares≈ 20 g
    Sodio≈ 90 mg

    Servicio y conservación

    La galette está especialmente buena el mismo día de horneado, cuando el borde conserva su crujiente y el relleno mantiene toda su jugosidad. Sírvela con una bola de helado, unas láminas de almendra tostada o unas hojas de menta. Guarda las sobras en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta 12 horas o en la nevera hasta 2 días. Para recuperar el crujiente, recalienta en el horno a 160 °C durante 8–10 minutos.

    📹 Mira la receta en vídeo en nuestro canal de Telegram: @recetas_de

    Consejos y variaciones

    • Para una masa especialmente hojaldrada, deja visibles pequeños trozos de mantequilla fría en la mezcla y trabaja con rapidez al estirar.
    • Si la fruta está muy jugosa, aumenta la maicena a 2 cucharadas o añade 1 cucharada de sémola en la base.
    • Cambia el relleno según la temporada: melocotones, nectarinas, frambuesas o moras funcionan de maravilla en lugar de albaricoques y arándanos.
    • Se puede sustituir hasta 60 g de la harina de trigo por harina integral para un sabor más profundo y un aporte extra de fibra.
    • Si no tienes harina de almendra, usa frutos secos molidos o pan rallado fino: ambos absorben bien el exceso de jugo.

    Preguntas frecuentes

    ¿Se puede usar arándanos congelados?

    Sí. No hace falta descongelarlos previamente: mézclalos directamente con el resto del relleno y aumenta la maicena en 0,5 cucharada.

    ¿Con qué puedo sustituir la maicena?

    Sirve fécula de patata, usando un 10–15% menos de cantidad, o 2–3 cucharadas de harina, aunque el relleno quedará menos brillante.

    ¿Por qué se sale el relleno y cómo evitarlo?

    Suele ocurrir por exceso de jugo. Mezcla bien la fruta con la maicena, deja reposar 10 minutos y espolvorea la base con harina de almendra o pan rallado. No olvides dejar un borde de 4–5 cm y sellar bien los pliegues.