Saltar al contenido

Tortitas de patata crujientes con corteza dorada

    Estas tortitas de patata son un clásico bien ejecutado: crujen con fuerza por fuera y conservan un interior tierno y jugoso. Se preparan con ingredientes sencillos, funcionan de maravilla para un desayuno saciante o una merienda salada, y suelen desaparecer de la mesa antes que nada.

    Ingredientes

    • Patatas — 700 g
    • Cebolla — 1 ud.
    • Huevo — 1 ud.
    • Harina de trigo — 2 cucharadas
    • Ajo — 1 diente
    • Sal — 0,75 cucharadita
    • Pimienta negra molida — 0,25 cucharadita
    • Aceite vegetal — 60 ml
    • Crema agria — 120 g (para servir)
    • Eneldo fresco — 10 g (para servir)

    Receta paso a paso

    1. Pela las patatas y rállalas con un rallador fino o medio. Para que no se oxiden, puedes enjuagarlas rápidamente con agua fría y escurrirlas enseguida muy bien.
    2. Ralla la cebolla y el ajo, y añádelos a las patatas.
    3. Exprime la mezcla con cuidado usando un colador o un paño de cocina. Reserva el líquido un momento; el almidón que se asienta en el fondo se puede reincorporar a la mezcla para lograr una corteza todavía más crujiente.
    4. Añade el huevo, la harina, la sal y la pimienta. Mezcla hasta obtener una masa homogénea.
    5. Calienta una sartén con el aceite vegetal a fuego medio. Coloca pequeñas porciones con una cuchara y aplánalas ligeramente.
    6. Fríe 3–4 minutos por cada lado, hasta que estén bien doradas. No llenes demasiado la sartén; si hace falta, añade un poco más de aceite.
    7. Pasa las tortitas a una rejilla o a papel absorbente. Sírvelas bien calientes con crema agria y eneldo picado.

    Información nutricional por ración

    Valor Cantidad
    Calorías 325 kcal
    Proteínas 8 g
    Grasas 15 g
    Hidratos de carbono 39 g
    Fibra 3 g
    Azúcar 4 g
    Sodio 400 mg

    📹 Ver receta en vídeo en nuestro canal de Telegram

    Consejos y variaciones

    • El crujiente depende de un buen escurrido y de añadir el almidón que queda en el fondo del líquido.
    • Rallado: fino da tortitas más delicadas y compactas; medio aporta una textura más marcada y crujiente.
    • El aceite debe cubrir el fondo con una capa fina; si quieres más aroma, añade un poco de mantequilla al final para que no se queme.
    • Sin gluten: sustituye la harina de trigo por almidón de maíz o de patata (1,5 cucharadas).
    • Variaciones: añade una pizca de pimentón, cebollino, queso rallado o calabacín (¡bien escurrido!) para dar más jugosidad.

    Con qué servir

    • La versión clásica: crema agria, eneldo y cebollino.
    • Salsas: yogur con ajo, salsa tártara, dip de champiñones, compota de manzana.
    • Para coronarlas: salmón gravlax, arenque en salazón suave, setas salteadas.

    Preguntas frecuentes

    ¿Cómo conseguir tortitas de patata lo más crujientes posible?

    Escurre muy bien la patata, reincorpora el almidón depositado, fríe a fuego medio con suficiente aceite y pásalas a una rejilla, no a un plato.

    ¿Con qué se puede sustituir el huevo?

    Añade 1 cucharada de almidón de patata y 1–2 cucharaditas de agua; también puedes aumentar la harina en 0,5–1 cucharada.

    ¿Se pueden hornear?

    Sí. Forma tortitas sobre una bandeja con papel de horno, úntalas con aceite y hornea a 220°C durante 20–25 minutos, dándoles la vuelta una vez.

    ¿Por qué se deshacen las tortitas?

    Normalmente por exceso de humedad o por falta de aglutinante. Escurre mejor la mezcla, añade un poco más de harina o almidón y no las gires antes de que formen costra.

    ¿Cómo congelarlas y recalentarlas?

    Fríelas hasta que estén medio hechas, deja que se enfríen y congélalas en una sola capa. Recalienta en una sartén seca o en el horno a 190°C durante 8–10 minutos.