Esta pasta con salsa de tomate aterciopelada encarna la sencillez italiana en su forma más seductora: tomates intensos, una cucharada de nata y un trozo de mantequilla convierten la salsa en una crema sedosa que envuelve los espaguetis a la perfección. Se prepara en poco tiempo, luce impecable en el plato y ofrece ese sabor reconfortante de cocina casera bien hecha.
Ingredientes
- Espaguetis — 320 g
- Tomates en su jugo, troceados — 400 g
- Cebolla — 1 ud.
- Ajo — 2 dientes
- Aceite de oliva — 2 cucharadas
- Mantequilla — 30 g
- Nata para cocinar 20% — 50 ml (opcional)
- Azúcar — 1 cucharadita
- Sal — 0,75 cucharadita
- Pimienta negra molida — 0,25 cucharadita
- Orégano seco — 1 cucharadita
- Albahaca fresca — 5 g
- Parmesano rallado — 40 g
Receta paso a paso
- Pique la cebolla muy fina. Pele el ajo y píquelo también muy fino.
- Caliente el aceite de oliva en una sartén honda y sofría la cebolla 5–6 minutos, hasta que esté tierna. Añada el ajo y cocine 30 segundos más, solo hasta que desprenda aroma.
- Incorpore los tomates y desháguelos con una espátula. Añada el azúcar, la sal, la pimienta y el orégano. Cocine a fuego medio 12–15 minutos, hasta que la salsa reduzca ligeramente.
- Mientras tanto, cueza la pasta en abundante agua con sal hasta que esté al dente. Reserve 100 ml del agua de cocción.
- Añada la mantequilla a la salsa caliente y, si lo desea, también la nata. Triture con una batidora de mano hasta obtener una textura sedosa, o deje algunos trocitos si prefiere una salsa más rústica.
- Incorpore la pasta a la sartén con la salsa, agregue un poco del agua de cocción y remueva durante 1–2 minutos, hasta que la salsa quede brillante y bien ligada.
- Retire del fuego y mezcle con la mitad del parmesano rallado y parte de las hojas de albahaca.
- Sirva de inmediato, terminando con el resto del parmesano y unas hojas de albahaca fresca.
📹 Ver receta en vídeo en nuestro canal de Telegram
Consejos y variaciones
- Para un sabor más profundo: añada 1–2 anchoas junto con la cebolla; se fundirán en la salsa y aportarán umami.
- Un toque picante: una pizca de copos de chile o 0,25 cucharadita de cayena despertará el conjunto.
- Sin nata: la salsa seguirá quedando sedosa gracias a la mantequilla y al agua de la pasta.
- Textura: ajuste la densidad de la salsa con el agua de cocción, de 1–2 cucharadas cada vez.
- Pasta: también quedan muy bien penne, rigatoni o bucatini, formatos que atrapan la salsa con facilidad.
Servicio y conservación
- Sírvala enseguida, mientras la pasta sigue bien impregnada de salsa y con un brillo apetecible.
- Conserve las sobras en la nevera hasta 2 días en un recipiente hermético. Al recalentar, añada un poco de agua o nata.
Valor nutricional
Valor nutricional por 1 porción (de 4):
| Calorías | 560 kcal |
| Proteínas | 21 g |
| Grasas | 19 g |
| Hidratos de carbono | 82 g |
| Fibra | 5 g |
| Sodio | 720 mg |
Preguntas frecuentes
- ¿Se puede hacer sin batidora? Sí. La salsa quedará con una textura agradable si deshace bien los tomates con la espátula y cocina hasta que estén tiernos.
- ¿Con qué puedo sustituir el parmesano? Puede usar Grana Padano o Pecorino Romano (tenga en cuenta que el pecorino es más salado, así que conviene reducir la sal de la salsa).
- ¿Qué tomates funcionan mejor? Los tomates enteros pelados en su jugo dan el sabor más intenso; también puede usar passata o tomates troceados de buena calidad.
- ¿Cómo hacer la salsa completamente vegana? Elimine la mantequilla y la nata, añada 1 cucharada de aceite de oliva y un poco del agua de cocción para emulsionar.