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Panna cotta delicada con frambuesas y agua de rosas

    Esta panna cotta tiene una textura sedosa que se funde en la boca, con un delicado perfume floral de agua de rosas y un acento vibrante de frambuesa. Es un postre sencillo de elaborar, muy vistoso y perfecto para una velada romántica o una comida familiar con un final elegante.

    El equilibrio está en la proporción justa de nata, vainilla y agua de rosas, rematada por una salsa de frambuesa agridulce que realza la base cremosa y viste la presentación con un acabado refinado.

    Ingredientes

    • Nata para montar 33% — 500 ml
    • Leche — 200 ml
    • Azúcar — 80 g
    • Extracto de vainilla — 1 cucharadita
    • Gelatina en polvo — 10 g
    • Agua fría (para hidratar la gelatina) — 50 ml
    • Agua de rosas — 2 cucharaditas
    • Frambuesas (frescas o congeladas) — 250 g
    • Azúcar para la salsa — 50 g
    • Zumo de limón — 1 cucharadita
    • Hojas de menta fresca — 5 hojas (para servir)
    • Pétalos de rosa comestibles — una pizca (opcional)

    Receta paso a paso

    1. Hidrate la gelatina en agua fría durante 10 minutos, hasta que se hinche.
    2. Vierta la nata y la leche en un cazo, añada los 80 g de azúcar y el extracto de vainilla. Caliente a fuego medio hasta que aparezca un ligero vapor, sin que llegue a hervir, removiendo hasta disolver por completo el azúcar.
    3. Retire del fuego, agregue la gelatina hidratada y mezcle bien hasta que se disuelva por completo. Incorpore el agua de rosas y vuelva a remover.
    4. Cuele la mezcla por un colador fino para obtener una textura impecable. Reparta en copas o moldes, deje templar a temperatura ambiente, cubra y refrigere durante al menos 4 horas, mejor toda la noche.
    5. Salsa de frambuesa: mezcle las frambuesas con 50 g de azúcar y el zumo de limón, y caliente 3–5 minutos hasta que suelten su jugo. Triture con una batidora y pase por un colador para retirar las semillas. Deje enfriar por completo.
    6. Presentación: pase la punta de un cuchillo por el borde de los moldes, sumerja la base unos segundos en agua tibia y desmolde sobre un plato. Nappe con la salsa de frambuesa y decore con frambuesas frescas, menta y pétalos de rosa.

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    Consejos y variaciones

    • Añada el agua de rosas con prudencia: empiece con 1 cucharadita y suba hasta 2, para lograr un aroma delicado y no dominante.
    • Si prefiere una textura más firme, aumente la gelatina a 12 g; para una versión más ligera y temblorosa, bájela a 8 g.
    • La leche puede sustituirse por leche de coco y la nata por nata de coco 20–22% para una versión sin lactosa.
    • Sustituya parte del azúcar de la salsa por miel o eritritol, teniendo en cuenta que la dulzura de la frambuesa cambia según la temporada.
    • Para servir en vasitos, no desmolde el postre: simplemente cubra con la salsa y termine con la decoración.

    Servicio y conservación

    • Sírvala bien fría: la panna cotta está en su punto más delicado a 6–8 °C.
    • Conserve en el frigorífico hasta 3 días; guarde la salsa aparte y añádala justo antes de servir.
    • No se recomienda congelar: la textura puede volverse granulosa.

    Valor nutricional (por 1 ración)

    NutriciónCantidad
    Calorías290 kcal
    Proteínas4 g
    Grasas22 g
    de las cuales saturadas14 g
    Hidratos de carbono20 g
    Azúcares18 g
    Fibra2 g
    Sodio30 mg

    Preguntas frecuentes

    ¿Con qué se puede sustituir el agua de rosas si no la tengo?

    Use 1 cucharadita de agua de azahar o añada 0,5 cucharadita de sirope de rosas. Como último recurso, aumente un poco la vainilla y agregue ralladura de limón para aportar frescor.

    ¿Se puede preparar la panna cotta con agar-agar en lugar de gelatina?

    Sí. Para 700 ml de líquido, use 3–3,5 g de agar-agar. Disuélvalo en la leche, hierva 1–2 minutos, incorpore después la nata y el azúcar, retire del fuego y reparta en los moldes. El agar cuaja a temperatura ambiente más rápido que la gelatina.

    ¿Cómo hacer el postre menos calórico sin perder su textura cremosa?

    Sustituya 200 ml de nata por 200 ml de leche semidesnatada al 2,5% y reduzca el azúcar a 60 g. Si hace falta, añada 1–2 g más de gelatina para compensar la menor cantidad de grasa.