Esta sopa de garbanzos y espinacas es cálida, sedosa y muy reconfortante. Las especias realzan el sabor avellanado de los garbanzos, la espinaca aporta un punto verde y fresco, y el limón remata el conjunto con una nota viva y brillante. Perfecta para una comida ligera o una cena sencilla, también encaja de maravilla en un menú vegano o de vigilia; se prepara sin complicaciones y siempre queda bien.
Ingredientes
- Garbanzos cocidos en conserva — 400 g (escurridos y enjuagados)
- Espinacas frescas — 150 g
- Caldo de verduras — 1 l
- Cebolla — 1 unidad
- Zanahoria — 1 unidad
- Ajo — 2 dientes
- Aceite de oliva — 2 cucharadas
- Concentrado de tomate — 1 cucharada
- Pimentón dulce — 1 cucharadita
- Comino molido — 1/2 cucharadita
- Cúrcuma — 1/2 cucharadita
- Hoja de laurel — 1 unidad
- Zumo de limón — 2 cucharadas
- Perejil fresco — unas ramas
- Sal y pimienta negra — al gusto
- Copos de chile — una pizca (opcional)
Receta paso a paso
- Prepare las verduras: pique la cebolla y la zanahoria en cubos pequeños, y machaque o pique finamente el ajo. Lave las espinacas y séquelas; si las hojas son grandes, trocéelas con la mano.
- En una cazuela de fondo grueso, caliente el aceite de oliva a fuego medio. Sofría la cebolla 3–4 minutos, hasta que esté tierna y transparente. Añada la zanahoria y cocine 3 minutos más.
- Incorpore el ajo, el pimentón, el comino, la cúrcuma y el concentrado de tomate. Remueva y caliente 30–40 segundos, hasta que las especias desprendan todo su aroma.
- Vierta el caldo de verduras, agregue los garbanzos y la hoja de laurel. Lleve a ebullición, baje el fuego y cueza 12–15 minutos.
- Para una textura más cremosa, triture aproximadamente la mitad de la sopa con una batidora de mano o aplaste parte de los garbanzos con una cuchara directamente en la cazuela. Mezcle bien.
- Añada las espinacas y deje que se marchiten 1–2 minutos. Incorpore el zumo de limón y ajuste de sal y pimienta al gusto.
- Sirva bien caliente, terminando con perejil picado y, si le apetece, una pizca de copos de chile. Va muy bien con pan integral.
Valor nutricional
| Calorías | 210 kcal |
| Proteínas | 9 g |
| Grasas | 9 g |
| Hidratos de carbono | 26 g |
| Fibra | 7 g |
| Azúcares | 5 g |
| Sodio | 720 mg |
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Consejos y variaciones
- Sin batidora: aplaste la mitad de los garbanzos con un prensapatatas directamente en la cazuela; la sopa quedará más espesa y aterciopelada.
- Otras hojas verdes: la espinaca se puede sustituir fácilmente por acelga, kale o espinaca congelada (descongele y escurra bien).
- Más picante: añada una pizca de chile o un poco de pimentón ahumado para un matiz más profundo.
- Más saciante: incorpore un puñado de pasta pequeña o quinoa y cueza hasta que estén en su punto.
- Conservación: guárdela en la nevera hasta 3–4 días. Si quiere congelarla, hágalo sin la espinaca ni el zumo de limón; añádalos al recalentar.
FAQ
¿Puedo usar garbanzos secos en lugar de garbanzos de bote?
Sí. Ponga en remojo 200 g de garbanzos secos durante 8–12 horas y luego cuézalos hasta que estén tiernos, entre 45 y 60 minutos. Añádalos a la receta ya cocidos; el tiempo total de la sopa será un poco mayor.
¿Con qué puedo sustituir la espinaca si no tengo?
Puede usar acelga, kale, hojas tiernas de remolacha o espinaca congelada bien descongelada y escurrida. Incorpore la verdura al final para conservar el color y la frescura.
¿Cómo hacer la sopa todavía más cremosa sin nata?
Triture la mayor parte de la sopa y añada 1–2 cucharadas de tahini o de puré de alubias blancas. Ganará cuerpo y una textura muy sedosa, manteniendo el carácter vegano.