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Gratinado de patatas con nata y costra dorada de queso

    Finas láminas de patata, cocidas lentamente en una salsa de nata y leche con ajo, tomillo y una pizca de nuez moscada, rematadas con queso fundente y una costra dorada. Este clásico gratinado de patatas queda tierno en el interior y aromático por fuera, perfecto como guarnición para carnes, aves o pescado, o como una cena caliente por sí solo.

    Ingredientes

    • 1,5 kg de patatas (variedades harinosas de pulpa amarilla)
    • 150 g de queso Gruyère o Emmental
    • 400 ml de nata para cocinar, 30–35% de materia grasa
    • 150 ml de leche
    • 25 g de mantequilla
    • 3–4 dientes de ajo
    • 2–3 ramitas de tomillo
    • 1–2 hojas de laurel
    • Una pizca de nuez moscada molida
    • Pimienta negra recién molida, al gusto
    • Sal, al gusto

    Receta paso a paso

    1. Precalienta el horno a 200°C, con calor arriba y abajo, sin ventilador. Prepara una fuente de 2–2,5 l.
    2. Pela las patatas y córtalas en láminas muy finas, de unos 2–3 mm de grosor (lo ideal es una mandolina). Colócalas en la fuente en capas ligeramente superpuestas.
    3. En un cazo a fuego suave, derrite la mantequilla. Añade los dientes de ajo enteros, el tomillo, el laurel, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Calienta con suavidad durante 2–3 minutos, sin llevar a ebullición, para que se desprendan los aromas.
    4. Incorpora la nata y la leche y calienta hasta que empiecen a aparecer las primeras burbujas. Retira el ajo, el tomillo y el laurel de la mezcla.
    5. Vierte la mezcla caliente sobre las patatas. Cubre bien la fuente con papel de aluminio.
    6. Hornea durante 45 minutos, cubierto con papel de aluminio, a 200°C.
    7. Retira el papel y espolvorea el queso rallado de manera uniforme por encima. Vuelve al horno 15 minutos más, hasta que el queso se funda y forme una costra dorada.
    8. Deja reposar el gratinado 10–15 minutos antes de servir para que la salsa se asiente y las porciones mantengan la forma.

    Servicio y conservación

    Sírvelo caliente, espolvoreado con tomillo fresco o cebollino. Conserva las sobras ya frías en la nevera hasta 3 días y recaliéntalas, tapadas con papel de aluminio, a 170–180°C durante 12–15 minutos.

    📹 Mira la receta en vídeo en nuestro canal de Telegram: @recetas_de

    Consejos y variaciones

    • Patatas: elige variedades harinosas para lograr una textura más sedosa y una salsa más espesa.
    • No laves las patatas una vez cortadas, para no eliminar el almidón que espesa la nata.
    • Queso: el Gruyère aporta un sabor más intenso y ligeramente a frutos secos; el Emmental es más suave. Puedes añadir 30–50 g de Parmesano por encima para un extra de umami.
    • Sin lactosa: usa nata y leche sin lactosa; elige un queso apto según su composición.
    • Aromáticos: el romero puede sustituir al tomillo, pero usa muy poco; la nuez moscada puede cambiarse por pimienta blanca.

    Preguntas frecuentes

    ¿Puedo sustituir la nata por leche sola?

    Sí, pero la textura quedará menos sedosa. Para dar más cuerpo, mezcla 1 cucharadita de maicena con 2 cucharadas de leche, incorpórala a la salsa y caliéntala hasta que espese ligeramente antes de verterla sobre las patatas.

    ¿Hay que lavar las patatas después de cortarlas?

    No. Lavarlas elimina el almidón, y la salsa quedará más líquida. Coloca las láminas directamente en la fuente y cúbrelas con la mezcla caliente de nata.

    ¿Se puede preparar el gratinado con antelación?

    Sí. Monta el plato y guárdalo en la nevera, bien tapado, hasta 24 horas. Antes de servir, hornéalo según la receta, añadiendo 5–10 minutos por el frío de la fuente. Para recalentar un gratinado ya hecho, cúbrelo con aluminio y caliéntalo a 170–180°C durante 12–15 minutos.

    Valor nutricional

    Ración1/6 de la fuente
    Calorías560 kcal
    Proteínas14 g
    Grasas35 g
    Hidratos de carbono69 g
    Fibra6 g
    Azúcar8 g
    Sodio750 mg