Los tomates cherry asados, el ajo caramelizado y una cucharada de miel realzan la cremosidad salina de la feta batida. El resultado es un dip denso y aterciopelado, de esos que desaparecen en cuanto llega el pan caliente a la mesa. Ideal como aperitivo templado con vino, para un picnic o para compartir sin prisas.
Ingredientes
- Queso feta — 250 g
- Yogur griego (2–5%) — 150 g
- Tomates cherry — 300 g
- Ajo — 3 dientes
- Aceite de oliva virgen extra — 3 cucharadas (divididas)
- Miel — 1 cucharada
- Zumo de limón — 1 cucharada
- Ralladura de limón — 1 cucharadita
- Orégano seco o tomillo — 1 cucharadita
- Copos de chile — 0,5 cucharadita (opcional)
- Pimienta negra recién molida — una pizca
- Sal — al gusto (a menudo no hace falta por la feta)
- Albahaca fresca — unas hojas para servir
- Piñones — 2 cucharadas, tostados (opcional)
- Baguette, pita o crackers — para servir
Cómo preparar
- Precalienta el horno a 200 °C. Cubre una bandeja con papel de hornear.
- Mezcla los cherry con 1,5 cucharadas de aceite de oliva, la miel, el orégano, una pizca de sal y pimienta. Aplasta ligeramente el ajo con el lado plano del cuchillo y añádelo a los tomates.
- Hornea durante 18–20 minutos, hasta que estén tiernos y con bordes dorados y ligeramente arrugados. Reserva el jugo que quede en la bandeja: aporta un sabor vibrante al dip.
- Mientras se asan los tomates, coloca en el vaso de la batidora la feta, el yogur, el zumo y la ralladura de limón, las 1,5 cucharadas restantes de aceite de oliva y una pizca de pimienta.
- Bate 30–60 segundos, hasta obtener una crema totalmente lisa y aireada. Si hace falta, baja la mezcla de las paredes y vuelve a batir. Prueba y ajusta de sal.
- Pasa la feta batida a un plato llano y forma ondas amplias con una cuchara.
- Corona con los tomates asados calientes, el ajo y todo el jugo aromático de la bandeja. Añade los copos de chile, la albahaca y los piñones.
- Sirve enseguida con pita templada, baguette tostada o bastones de verduras crujientes.
Servicio y conservación
Sírvelo templado: el contraste entre los tomates calientes y la feta fría da el bocado más expresivo. Queda especialmente bien con rebanadas de baguette tostadas, pita, pan de cristal, crackers, pepino y apio.
Conservación: la base de feta batida puede guardarse en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Los tomates asados se conservan aparte hasta 2 días; recalienta y coloca encima justo antes de servir.
Información nutricional
| Dato | Por porción |
|---|---|
| Calorías | 190 kcal |
| Proteínas | 8 g |
| Grasas | 14 g |
| Hidratos de carbono | 6 g |
| Azúcares | 5 g |
| Fibra | 1 g |
| Sodio | 900 mg |
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Consejos y variaciones
- Sin yogur: sustitúyelo por queso crema suave o nata agria; la textura quedará algo más densa y sedosa.
- Picante: en lugar de copos de chile, añade un poco de harissa o unas gotas de miel picante.
- Tomates fuera de temporada: incorpora 1 cucharadita de vinagre balsámico a los tomates antes de hornearlos para intensificar el sabor.
- Frutos secos: los piñones pueden sustituirse por almendras, pistachos o nueces.
- Dip más espeso: reduce el yogur a 100 g y enfría la crema 20 minutos antes de servir.
Preguntas frecuentes
¿Con qué puedo sustituir el yogur griego?
Sirven nata agria o queso crema suave. Empieza con una cantidad menor y ajusta hasta conseguir la textura deseada, probando siempre el punto de sal.
¿Cómo hacer que el dip quede más espeso o más suave?
Para una textura más espesa, añade menos yogur y enfría el dip. Para una textura más suave, incorpora 0,5–1 cucharada más de aceite de oliva y bate un poco más.
¿Se puede preparar con antelación?
Sí: puedes preparar la feta batida con 1–3 días de antelación y asar los tomates el día anterior, guardándolos por separado. Antes de servir, recalienta los tomates y monta el plato.