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Crema pastelera suave para tartas y éclairs

    Esta crema pastelera clásica queda sedosa, espesa y muy estable: perfecta para rellenar éclairs, profiteroles, tartaletas y para separar capas en tartas caseras. Aquí verás cómo cocinarla sin grumos, cómo lograr la densidad justa y cómo perfumar la base según el postre que quieras preparar.

    Ingredientes

    • Leche entera 3,2% — 500 ml
    • Yemas de huevo — 4 unidades
    • Azúcar — 120 g
    • Maicena — 40 g
    • Extracto de vainilla o las semillas de 1 vaina — 1 cucharadita
    • Mantequilla — 50 g
    • Sal — 1 pizca

    Receta paso a paso

    1. En un cazo, calienta la leche con la vainilla y una pizca de sal hasta que esté bien caliente, casi hirviendo, pero sin dejar que rompa a hervir.
    2. En un bol, bate bien las yemas con el azúcar hasta que la mezcla aclare.
    3. Añade la maicena y vuelve a batir hasta que quede homogénea, sin restos secos.
    4. Vierte poco a poco la mitad de la leche caliente sobre las yemas, sin dejar de remover con unas varillas: este es el templado.
    5. Devuelve la mezcla de huevo al cazo con el resto de la leche.
    6. Cocina a fuego medio, removiendo sin parar con las varillas, hasta que espese y aparezcan los primeros borbotones — 1–2 minutos después de que empiece a hervir.
    7. Retira del fuego y añade la mantequilla, mezclando hasta que quede lisa y brillante.
    8. Pasa la crema por un colador para obtener una textura perfecta.
    9. Transfiérela a un recipiente limpio, cúbrela con film en contacto, deja que se enfríe a temperatura ambiente y refrigera al menos 2 horas.

    Presentación y conservación

    Antes de usarla, remueve la crema suavemente con unas varillas o una espátula. Utilízala para rellenar éclairs, profiteroles, canastillas, canutillos o como capa en bizcochos. Conserva en el frigorífico durante 2–3 días. Si quieres una textura más ligera, justo antes de servir puedes incorporar con cuidado 100–150 ml de nata montada.

    📹 Mira la videorreceta en nuestro canal de Telegram: @recetas_de

    Consejos y variantes

    • Sin grumos: remueve sin interrupción y no sobrecalientes la mezcla. Si aun así aparecen grumos, simplemente pasa la crema por un colador.
    • Densidad: para una crema más espesa, añade 5–10 g más de maicena; para una más suave, reduce la maicena en 5–10 g.
    • Aromas: sustituye la vainilla por ralladura de naranja o limón; para una versión de chocolate, incorpora 80–100 g de chocolate negro después de retirar del fuego; para una versión de café, disuelve 1–2 cucharaditas de café espresso soluble en la leche caliente.
    • Brillo y estabilidad: cubre siempre la crema con film en contacto para que no se forme costra y no pierda humedad.

    Valor nutricional

    DatoPor 1 porción
    Calorías189 kcal
    Proteínas3,5 g
    Grasas10 g
    de las cuales saturadas6 g
    Hidratos de carbono23 g
    Azúcares18 g
    Fibra0 g
    Sodio80 mg
    Colesterol115 mg

    Preguntas frecuentes

    ¿Se puede sustituir la maicena por harina de trigo?

    Sí, usa aproximadamente 1,5 veces más harina que maicena. La textura será un poco menos sedosa y el sabor, algo más parecido al de un pudin.

    ¿Por qué la crema quedó líquida?

    Puede que no se haya cocinado lo suficiente después de empezar a hervir o que lleve poca maicena. Vuelve a ponerla a fuego bajo y caliéntala 30–60 segundos más, removiendo. Si hace falta, añade 1–2 cucharaditas de maicena disueltas en un poco de leche fría y cocina hasta que espese.

    ¿Cómo hacer una crema más estable para una tarta en días calurosos?

    Aumenta la maicena en 5–10 g y, una vez fría, incorpora 5–7 g de gelatina previamente hidratada y disuelta. Deja que la crema se estabilice por completo en el frigorífico.