Los Quarkbällchen son buñuelos alemanes dorados elaborados con masa de quark: quedan crujientes por fuera y tiernos, aireados por dentro. Se hacen sin levadura, así que no necesitan levado y son perfectos para un postre casero rápido con té o café.
Ingredientes
- Quark entero, suave, 250 g
- Azúcar, 140 g
- Harina de trigo, 230 g
- Huevos, 2
- Levadura química, 10 g
- Extracto de vainilla o azúcar avainillado, al gusto
- Sal, 1 pizca
- Aceite vegetal para freír, 0,5 l
- Azúcar para rebozar, al gusto
Preparación
- Vierte el aceite en una olla ancha o cazo hondo y caliéntalo a fuego medio-alto hasta 170–175 °C. Para comprobarlo, introduce un palillo de madera: deben aparecer burbujitas pequeñas alrededor de la punta.
- En un bol, bate los huevos con el azúcar y la vainilla hasta que la mezcla quede homogénea. Añade el quark y mezcla bien.
- En otro recipiente, mezcla la harina, la levadura química y una pizca de sal. Incorpora los ingredientes secos a la mezcla de quark y amasa hasta obtener una masa espesa y pegajosa, sin grumos secos.
- Pasa la masa a una manga pastelera o a una bolsa resistente y corta la punta dejando una abertura de 2–3 cm.
- Escudilla pequeñas porciones directamente en el aceite caliente, cortándolas con unas tijeras o un cuchillo. Fríe en tandas, sin llenar demasiado el recipiente.
- Fríe los buñuelos 3–4 minutos hasta que estén bien dorados, dándoles la vuelta de vez en cuando. Si la temperatura baja, sube el fuego brevemente; un aceite demasiado frío los dejará grasientos.
- Coloca los buñuelos en una rejilla o sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
- Pasados 5–8 minutos, cuando la superficie esté ligeramente seca, rebózalos en azúcar y sirve.
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Consejos y variaciones
- Textura de la masa. Debe quedar espesa y pegajosa, como una masa de tortitas muy densa. Si queda demasiado líquida, añade 1–2 cucharadas de harina; si está demasiado firme, incorpora 1–2 cucharadas de kéfir o leche.
- Rebozado. Para un aroma más especiado, mezcla azúcar con canela molida en proporción 5:1 en lugar de usar solo azúcar.
- Temperatura del aceite. Mantén el rango de 170–175 °C: si está demasiado caliente, se doran por fuera y quedan crudos por dentro; si está demasiado frío, absorberán aceite.
- Sin manga pastelera. Si no tienes, forma bolitas con dos cucharaditas humedecidas en agua.
- Sustitución del quark. Necesitarás un quark suave, sin grumos y bien fino. Si es granuloso, tritúralo con batidora o pásalo por un colador hasta que quede cremoso.
Servicio y conservación
Sírvelos tibios, espolvoreados con azúcar. Quedan muy bien con mermelada, salsa de chocolate o nata agria. Guarda las sobras en un recipiente a temperatura ambiente hasta un día; antes de servir, puedes calentarlos unos 5 minutos en el horno a 160 °C para devolverles el crujiente.
Valor nutricional (por porción)
| Calorías | 380 kcal |
|---|---|
| Proteínas | 10 g |
| Grasas | 14 g |
| Hidratos de carbono | 52 g |
Preguntas frecuentes
¿Se pueden freír en aceite de oliva?
Es mejor usar un aceite refinado neutro con punto de humo alto: girasol, colza o maíz. El aceite de oliva virgen extra aporta un sabor intenso y soporta peor el calor fuerte.
¿Por qué quedan grasientos?
La temperatura del aceite era baja o la olla estaba demasiado llena. Fríe en tandas pequeñas a 170–175 °C y deja que el aceite recupere la temperatura entre tandas.
¿Con qué se puede sustituir la vainilla?
La ralladura de limón o naranja, el cardamomo o la canela molida funcionan muy bien. Añade poca cantidad y prueba el aroma de la masa.