Saltar al contenido

Bocaditos de cheesecake de fresa sin horno

    Estos bocaditos de cheesecake de fresa son el postre ideal para el verano: una base de galleta que se deshace en la boca, una crema de queso sedosa y una capa de fresa fresca y fragante por encima. En formato mini, se sirven con facilidad en reuniones, picnics y comidas familiares; quedan preciosos en la mesa y se preparan con mucha menos complicación que una tarta de queso clásica.

    Ingredientes

    • Galletas tipo maría o de mantequilla — 150 g
    • Mantequilla — 60 g
    • Queso crema a temperatura ambiente — 300 g
    • Nata agria o crema fresca — 80 g
    • Azúcar glas — 70 g
    • Extracto de vainilla — 1 cdita.
    • Gelatina — 8 g
    • Agua para hidratar la gelatina — 40 ml
    • Fresas frescas — 250 g
    • Azúcar — 2 cda.
    • Zumo de limón — 1 cda.
    • Una pizca de sal

    Cómo preparar

    1. Prepara la base: tritura las galletas hasta obtener migas finas y mézclalas con la mantequilla fundida hasta conseguir una textura de arena húmeda. Presiona la mezcla en un molde de 20×20 cm forrado con papel de horno dejando sobrante, y lleva al frigorífico.
    2. Hidrata la gelatina en el agua durante 10 minutos y después fúndela con cuidado al baño maría o en microondas en intervalos cortos, sin dejar que hierva.
    3. Haz la crema: bate el queso crema con el azúcar glas y la pizca de sal hasta que quede liso. Añade la nata agria y la vainilla, y vuelve a batir hasta integrar por completo.
    4. Incorpora la gelatina fundida, todavía tibia, en hilo fino sobre la crema, removiendo sin parar.
    5. Extiende la mezcla de queso sobre la base ya fría y alisa la superficie con una espátula.
    6. Capa de fresa: tritura las fresas con el azúcar y el zumo de limón. Pasa el puré a un cazo y redúcelo durante 3–4 minutos, hasta que espese ligeramente. Deja templar.
    7. Distribuye el puré de fresa sobre la crema en una capa fina o crea un efecto marmolado dejando caer pequeñas cucharadas y arrastrándolas con un palillo.
    8. Refrigera al menos 4 horas, hasta que cuaje por completo. Desmolda, corta en bocaditos de unos 3×3 cm y sirve bien fríos.

    Valor nutricional

    Por porción (1 bocadito) Cantidad
    Calorías 145 kcal
    Proteínas 2,6 g
    Grasas 9,4 g
    Hidratos de carbono 12,1 g
    Azúcares 8,5 g
    Fibra 0,5 g
    Sodio 90 mg

    📹 Mira la receta en vídeo en nuestro canal de Telegram: @recetas_de

    Consejos y variaciones

    • Molde: para bordes perfectamente rectos, usa un molde desmontable o un aro de repostería; el papel de horno con sobrante facilita mucho el desmoldado.
    • Sin gelatina: sustituye por agar-agar (unos 3 g), cocinándolo en la parte cremosa durante 1–2 minutos; cuaja a temperatura ambiente.
    • Textura: no batas en exceso el queso crema, porque la mezcla puede perder cuerpo; trabaja a velocidad baja o media hasta que quede lisa.
    • Aromas: añade una pizca de canela en la base o ralladura de limón en la crema para darle un punto más expresivo.
    • Presentación: justo antes de servir, corona con láminas de fresa fresca y hojas de menta para aportar contraste y frescor.

    FAQ

    ¿Puedo usar fresas congeladas?

    Sí. Descongélalas por completo y escurre el exceso de líquido antes de triturarlas. Después, reduce el puré un minuto más para lograr la textura adecuada y un sabor más intenso.

    ¿Con qué puedo sustituir la gelatina si quiero una versión totalmente sin gelatina?

    Puedes usar agar-agar: calcula unos 3 g para esta cantidad, disuélvelo en parte de la mezcla cremosa y hiérvelo durante 1–2 minutos. Ten en cuenta que cuaja más rápido y con una textura más firme.

    ¿Cómo se conservan y se pueden congelar los bocaditos?

    Guárdalos en un recipiente hermético en el frigorífico durante 3–4 días. También se pueden congelar hasta 2 meses; envuélvelos por raciones y descongélalos en la nevera durante 6–8 horas.