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Bizcocho de limón y yogur con almíbar y glaseado

    Este bizcocho de limón queda extraordinariamente tierno: el yogur griego aporta una miga húmeda y sedosa, la ralladura y el zumo de limón dan un sabor vibrante, y el almíbar caliente deja cada rebanada jugosa. Encima, un glaseado de brillo elegante y acidez justa. Ideal para la merienda y para servir a invitados.

    Ingredientes

    Para el bizcocho

    • Harina de trigo — 2 tazas (aprox. 260 g), medida con cuchara y nivelada
    • Levadura química — 1,5 c. de té
    • Bicarbonato de sodio — 1/4 c. de té
    • Sal — 1/4 c. de té
    • Huevos grandes, a temperatura ambiente — 3
    • Yogur griego, a temperatura ambiente — 170 g
    • Zumo de limón — 2 c. de sopa
    • Aceite vegetal neutro — 1/2 taza (120 ml)
    • Extracto de vainilla — 1 c. de té
    • Ralladura de 2 limones

    Almíbar de limón para embeber

    • Zumo de limón fresco — 3 c. de sopa
    • Agua — 3 c. de sopa
    • Azúcar — 6 c. de sopa

    Glaseado de limón

    • Azúcar glas — 1 taza (aprox. 120 g)
    • Zumo de limón fresco — 3–4 c. de té, añadiendo un poco más si hace falta para la textura deseada

    Receta paso a paso

    1. Prepara el molde. Precalienta el horno a 175°C. Forra un molde tipo cake de 23 x 13 cm con papel de hornear y engrasa los laterales.
    2. Mezcla los secos. En un bol, une la harina, la levadura química, el bicarbonato y la sal. Remueve con unas varillas.
    3. Mezcla los húmedos. En otro bol, bate los huevos con el yogur, añade el zumo de limón, el aceite, la vainilla y la ralladura. Mezcla hasta homogeneizar.
    4. Forma la masa. Incorpora la mezcla seca a la húmeda en 2–3 tandas, mezclando con espátula solo hasta integrar y sin que queden restos de harina. No batas en exceso.
    5. Hornea 50–55 minutos, hasta que un palillo salga limpio del centro. Si la superficie se dora demasiado rápido, cúbrela con papel de aluminio al final.
    6. Mientras se hornea, prepara el almíbar. En un cazo, calienta el zumo de limón, el agua y el azúcar hasta que este se disuelva y el almíbar empiece a hervir suavemente, 2–3 minutos. Deja templar.
    7. Pincha el bizcocho caliente en varios puntos con una brocheta y reparte el almíbar templado de forma uniforme. Déjalo 15 minutos en el molde, luego pásalo a una rejilla y deja que se enfríe por completo.
    8. Prepara el glaseado. Mezcla el azúcar glas con 3–4 c. de té de zumo de limón hasta obtener un glaseado espeso pero fluido. Añade unas gotas más si hace falta.
    9. Cubre el bizcocho frío con el glaseado y deja que se asiente 15–20 minutos. Corta y sirve.

    Servicio y conservación

    Sírvelo a temperatura ambiente. Guárdalo tapado o en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta 2 días, o en la nevera hasta 5 días. Para congelar, córtalo en rebanadas, envuélvelo bien y congélalo hasta 2 meses; descongélalo en la nevera.

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    Consejos y variaciones

    • Mide la harina con cuchara y nivélala para que la masa no quede pesada. O usa una balanza: unos 260 g.
    • Elige yogur espeso, con 5–10% de grasa, para conseguir una miga húmeda. También puedes usar nata agria al 20%.
    • Ralla solo la parte amarilla del limón; la parte blanca amarga.
    • ¿Quieres un toque más ácido? Añade la ralladura de 3 limones o 1 c. de té de esencia de limón a la masa.
    • Para un glaseado más brillante, déjalo más espeso; para una capa más fina, aligéralo un poco más con zumo de limón.

    Valor nutricional por porción

    Calorías 290 kcal
    Proteínas 6 g
    Grasas 13 g
    Hidratos de carbono 40 g
    Azúcares 22 g
    Sodio 120 mg

    FAQ

    ¿Con qué puedo sustituir el yogur griego?

    Sirve crema agria espesa al 20% o yogur natural sin azúcar. Es importante que esté a temperatura ambiente para que la masa se mezcle de forma homogénea.

    ¿Puedo hacerlo en moldes pequeños o en magdalenas?

    Sí. Reparte la masa en cápsulas hasta 2/3 de su capacidad. Hornea a 175°C durante 18–22 minutos, hasta que el palillo salga limpio; después emborracha con el almíbar y termina con el glaseado.

    El bizcocho ha quedado denso. ¿Qué ha podido pasar?

    Lo más habitual es exceso de harina o batir la masa demasiado tiempo. Mide la harina correctamente y deja de mezclar en cuanto se integren los ingredientes secos y húmedos.