La baklava bosnia es un dulce oriental de prestigio: finísimas láminas de masa filo, un relleno generoso de nueces y un almíbar sedoso de miel y limón. El encanto está en ese contraste tan preciso entre la superficie dorada y crujiente y el interior jugoso, con notas especiadas que se abren en cada bocado.
Ingredientes
- Masa filo — 400 g
- Nueces, picadas — 300 g
- Mantequilla, derretida — 200 g
- Azúcar para el relleno — 80 g
- Canela molida — 1 cdta.
- Clavo molido — una pizca
- Sal — una pizca
- Azúcar para el almíbar — 250 g
- Agua — 300 ml
- Miel — 2 cdas.
- Jugo de limón — 1 cda.
- Ralladura de limón — 1 cdta. (opcional)
Receta paso a paso
- Prepara un molde de unos 30×20 cm: engrasa la base y los laterales con parte de la mantequilla derretida. Precalienta el horno a 180 °C.
- Mezcla las nueces picadas con el azúcar del relleno, la canela, una pizca de clavo y la sal.
- Trabaja con rapidez: mantén las hojas de filo bajo un paño ligeramente húmedo para que no se resequen.
- Coloca 5–6 hojas de filo en el molde, pincelando cada capa con mantequilla.
- Reparte un tercio de la mezcla de nueces de forma uniforme. Cubre con 3–4 hojas de filo, untando cada una con mantequilla. Repite dos veces más del mismo modo.
- Termina con 6–8 hojas de filo, pincelando generosamente la superficie con mantequilla.
- Con un cuchillo bien afilado, corta la baklava en rombos o cuadrados, procurando llegar hasta el fondo.
- Hornea durante 35–45 minutos, hasta obtener un color dorado intenso y uniforme.
- Mientras se hornea, prepara el almíbar: mezcla el agua y el azúcar, lleva a ebullición y cocina 5–7 minutos a fuego medio. Retira del fuego, añade la miel, el jugo de limón y la ralladura; deja templar.
- Nada más salir del horno, vierte el almíbar templado sobre la baklava caliente, repartiendo bien por los cortes. Deja enfriar por completo y reposar al menos 2–3 horas, mejor toda la noche.
- Sirve a temperatura ambiente, con nueces picadas por encima si lo deseas.
Valor nutricional por porción
| Calorías | 380 kcal |
|---|---|
| Proteínas | 6 g |
| Grasas | 23 g |
| Hidratos de carbono | 38 g |
| Azúcar | 25 g |
| Fibra | 2 g |
| Sodio | 50 mg |
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Consejos y variaciones
- Temperatura del almíbar: lo ideal es verter almíbar templado sobre la baklava caliente; así las capas conservan su textura crujiente y la impregnación resulta homogénea.
- Frutos secos: puedes sustituir parte de las nueces por pistachos o almendras; tuéstalos ligeramente en la sartén para potenciar el aroma.
- Grasa para pincelar: mantequilla clarificada o una mezcla de mantequilla con un poco de aceite ayudan a conseguir un acabado más crujiente.
- Aromas: en lugar de parte del limón, añade unas gotas de extracto de naranja o agua de rosas.
- Dolzor: reduce el azúcar del almíbar a 200 g si prefieres un resultado menos dulce.
- Rombos limpios: usa una regla y un cuchillo afilado; haz primero un corte central y luego divide cada mitad.
Cómo conservar
- A temperatura ambiente: hasta 3 días a 18–20 °C, bajo una tapa sin cerrar del todo, para que las capas sigan crujientes.
- En la nevera: hasta 7 días en un recipiente; antes de servir, deja que recupere la temperatura ambiente.
- Congelación: hasta 2 meses, bien envuelta en porciones; descongela en la nevera y recalienta 5–7 minutos a 150 °C.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la baklava se ha reblandecido y ya no está crujiente?
Lo más habitual es que el almíbar estuviera demasiado caliente sobre el dulce ya frío, o que se haya usado demasiado almíbar. Vierte siempre almíbar templado sobre la baklava caliente y deja que enfríe sin taparla herméticamente.
¿Puedo sustituir la masa filo por hojaldre?
El hojaldre aporta una textura y un sabor muy distintos. Para un resultado auténtico, usa masa filo; en último caso, estira una masa casera muy fina con agua y aceite.
¿Cómo intensificar el aroma del relleno?
Un ligero tostado de las nueces, una pizca de canela y clavo, y la ralladura de cítricos o unas gotas de agua de rosas realzan mucho el perfume del relleno.