La acidez viva del ruibarbo, un bizcocho de mantequilla tierno y un merengue ligero como una nube convierten esta tarta en un postre de primavera de verdad. La base queda esponjosa y aromática, el ruibarbo mantiene su jugosidad y el merengue se hornea con una corteza crujiente y destellos dorados de caramelo.
Ingredientes
Base
- Ruibarbo — 500 g (lavado y cortado en trozos pequeños)
- Harina — 140 g
- Almidón — 80 g
- Levadura en polvo — 1,5 c. de té
- Mantequilla, muy blanda — 150 g
- Azúcar — 120 g
- Leche — 30 ml
- Extracto de vainilla — 8 g
- Yemas — 3 ud. (reservar las claras para el merengue)
- Huevos — 2 ud.
Merengue
- Claras — 3 ud.
- Sal — una pizca
- Azúcar — 180 g
Receta paso a paso
- Precaliente el horno a 180 °C con calor arriba y abajo. Prepare un molde redondo de 22–24 cm: cubra la base con papel de horno y engrase los laterales.
- Mezcle y tamice la harina, el almidón y la levadura en polvo.
- En otro bol, bata la mantequilla blanda, 120 g de azúcar y la vainilla durante 2–3 minutos, hasta obtener una crema aireada.
- Incorpore las 3 yemas una a una y luego añada los 2 huevos, batiendo hasta integrar. Agregue la leche y mezcle.
- A baja velocidad o con espátula, incorpore los ingredientes secos solo hasta obtener una masa lisa, sin trabajarla en exceso.
- Vierta la masa en el molde y alise la superficie. Distribuya el ruibarbo de manera uniforme por encima y presione ligeramente sobre la masa.
- Hornee 35 minutos a 180 °C, hasta que el centro recupere la forma al tocarlo suavemente.
- Mientras se hornea la base, prepare el merengue: bata las 3 claras con una pizca de sal hasta picos blandos, añada el azúcar de 180 g en un hilo fino y siga batiendo 6–8 minutos, hasta obtener picos firmes y brillantes.
- Saque el molde del horno y coloque o extienda el merengue sobre la tarta, formando ondas o picos.
- Vuelva a meter la tarta en el horno y hornee unos 20 minutos más. En cuanto el merengue empiece a dorarse, baje la temperatura a 160 °C y termine la cocción hasta que quede crujiente por fuera y suave por dentro. Enfríe sobre una rejilla y sirva completamente fría.
Valor nutricional por ración
| Calorías | ≈ 353 kcal |
| Proteínas | ≈ 5 g |
| Grasas | ≈ 15 g |
| Hidratos de carbono | ≈ 50 g |
| Azúcares | ≈ 30 g |
| Fibra | ≈ 1,4 g |
| Sodio | ≈ 90 mg |
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Consejos y variaciones
- El ruibarbo puede ser bastante ácido: si le gusta más dulce, espolvoréelo con 1–2 c. de sopa de azúcar antes de colocarlo sobre la masa, sin cambiar la receta.
- Sirve tanto maicena como fécula de patata: dejan la miga más fina y ayudan a retener el jugo del ruibarbo.
- Si no tiene un molde de 22–24 cm, use uno cuadrado de 20 x 20 cm; vigile el horneado y añada 3–5 minutos si hace falta.
- Para que el merengue no se baje, póngalo sobre la base caliente y bata las claras hasta picos firmes, sin rastro de grasa ni agua en el bol.
- Guarde la tarta a temperatura ambiente hasta 12 horas y después en la nevera hasta 2 días. Para conservar el crujiente del merengue, no la cubra con film transparente: use una caja o campana.
Preguntas frecuentes
¿Puedo sustituir el ruibarbo por otras frutas o bayas?
Sí, van muy bien las frutas ácidas: grosellas, arándanos rojos o cerezas sin hueso. También puede mezclar ruibarbo con fresas a partes iguales para una acidez más suave.
¿Por qué el merengue se baja o queda líquido?
Suele deberse a la humedad o la grasa: seque bien el bol y las varillas, evite que caiga yema en las claras, añada el azúcar poco a poco y bata hasta picos firmes y brillantes.
¿Hay que pelar los tallos de ruibarbo antes?
El ruibarbo joven solo necesita lavado y recortar los extremos duros. En tallos más maduros, retire la capa fibrosa exterior en una tira fina.