Capas crujientes de masa filo, un relleno generoso de frutos secos y un almíbar espeso de miel con limón: esta baklava queda tierna en el centro, bien dorada por fuera y se deshace con una textura sedosa y ligera. Es una receta paso a paso pensada tanto para quien se acerca por primera vez a este clásico como para quienes buscan afinar el equilibrio perfecto entre dulzor y crujiente.
Sírvela con té o café, termina con pistachos picados y una fina tira de limón. Se conserva muy bien, gana aroma al día siguiente y siempre deja esa impresión de postre festivo que invita a repetir.
Ingredientes
- Masa filo — 400 g
- Mantequilla — 200 g, derretida
- Nueces — 250 g, picadas finamente
- Almendras — 100 g, picadas finamente
- Azúcar — 100 g (para el relleno)
- Canela molida — 1 c. de té
- Sal — una pizca
- Agua — 200 ml (para el almíbar)
- Azúcar — 200 g (para el almíbar)
- Miel — 120 g (para el almíbar)
- Limón — 1/2 unidad (zumo y un poco de ralladura para el almíbar)
- Extracto de vainilla — 1 c. de té (para el almíbar)
Receta paso a paso
- Almíbar: mezcla en un cazo el agua, el azúcar y la miel. Lleva a ebullición, baja el fuego y cuece 6-8 minutos, hasta que empiece a espesar ligeramente. Retira del fuego, añade el zumo de limón, una pizca de ralladura y la vainilla, y deja enfriar por completo.
- Relleno: pica los frutos secos con un cuchillo o con pulsaciones cortas en un procesador. Mezcla con el azúcar, la canela y una pizca de sal.
- Preparación: precalienta el horno a 170 °C. Engrasa un molde rectangular de 20 x 30 cm con la mantequilla derretida.
- Capas inferiores: coloca 6-8 hojas de filo, pincelando cada una con mantequilla. Recorta los bordes o dóblalos hacia dentro.
- Montaje: distribuye un tercio del relleno. Encima, coloca 4 hojas de filo, siempre pinceladas con mantequilla; añade otro tercio del relleno; incorpora 4 hojas más; termina con el relleno restante.
- Capas superiores: cubre con 6-8 hojas de filo, pincelando cada una con mantequilla. Unta también la superficie con una capa ligera.
- Corte: con un cuchillo afilado, marca y corta la baklava en rombos o cuadrados, llegando hasta el fondo del molde.
- Horneado: lleva al horno durante 30-35 minutos, hasta que la superficie quede uniformemente dorada.
- Emborrachado: vierte de inmediato el almíbar frío sobre la baklava caliente, repartiéndolo de manera uniforme. Espera a que se absorba por completo.
- Servicio: deja reposar el postre 3-4 horas, mejor toda la noche, y sirve. Si lo deseas, espolvorea pistachos picados por encima.
Información nutricional
| Ración | 1 porción (1/12 del molde) |
| Calorías | 420 kcal |
| Proteínas | 7 g |
| Grasas | 24 g |
| Hidratos de carbono | 45 g |
| Azúcares | 26 g |
| Fibra | 3 g |
| Sodio | 80 mg |
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Consejos y variantes
- La masa filo se seca con rapidez. Mantén las hojas cubiertas con un paño ligeramente húmedo y saca solo las que vayas a usar.
- No escatimes en mantequilla: una capa fina y uniforme en cada hoja garantiza el crujiente y la separación de las capas.
- Combina los frutos secos a tu gusto: nueces, almendras, avellanas, pistachos. Tuéstalos ligeramente en la sartén para potenciar el aroma.
- Es mejor verter el almíbar frío sobre la baklava caliente: así las capas se empapan de manera uniforme y las migas no flotan.
- Para un toque cítrico, añade un poco de ralladura de naranja al almíbar; para un matiz especiado, incorpora cardamomo o clavo.
Preguntas frecuentes
¿Se puede sustituir la masa filo?
Lo ideal es usar masa filo. Se puede emplear una masa casera estirada muy fina, pero el resultado quedará más denso. La masa de hojaldre no es adecuada: aporta un sabor y una estructura distintos.
¿Cómo cortar la baklava antes de hornearla?
Marca rombos o cuadrados con un cuchillo largo y afilado, cortando hasta el fondo del molde. Así el almíbar penetrará en cada pieza y el servicio quedará limpio y ordenado.
¿Cómo conservarla y se puede congelar?
Consérvala a temperatura ambiente hasta 3 días o en el frigorífico hasta una semana, en un recipiente hermético. La baklava congela muy bien: envuelve las porciones y guárdalas hasta 2 meses. Antes de servir, descongela en el frigorífico y calienta 5-7 minutos a 150 °C.