Suaves lomos de salmón envueltos en una salsa cremosa de ajo, con tomates secos, espinacas y parmesano: una cena de sabor profundo y acabado de restaurante lista en 30 minutos. En una sola sartén, con muy poco trabajo y mucho carácter, la salsa, rica en matices herbales y un punto cítrico, realza la jugosidad del pescado.
Ingredientes
- Lomos de salmón — 4 unidades (de 160–180 g cada una)
- Sal — 1 cucharadita
- Pimienta negra molida — 1/2 cucharadita
- Pimentón dulce — 1/2 cucharadita
- Aceite de oliva — 1 cucharada
- Mantequilla — 20 g
- Ajo — 3 dientes
- Tomates secos en aceite — 60 g
- Vino blanco seco (opcional) — 60 ml
- Nata para cocinar 33% — 250 ml
- Parmesano rallado — 40 g
- Hierbas italianas — 1 cucharadita
- Espinacas frescas — 100 g
- Zumo de limón — 1 cucharada
Receta paso a paso
- Seca bien los lomos de salmón con papel de cocina y, si hace falta, retira las espinas con unas pinzas. Sazona con sal, pimienta y pimentón.
- Calienta una sartén a fuego medio, añade el aceite de oliva y derrite la mantequilla. Cocina el salmón durante 3–4 minutos, hasta que tome color, dale la vuelta y deja que se haga 2–3 minutos más. Pasa el pescado a un plato.
- En la misma sartén, sofríe el ajo picado durante 20–30 segundos, solo hasta que desprenda aroma. Añade los tomates secos picados y remueve durante 1 minuto.
- Vierte el vino y deja que reduzca a la mitad, raspando el fondo con una espátula para recoger los jugos tostados: ahí está la profundidad de la salsa.
- Incorpora la nata, el parmesano y las hierbas italianas. Mezcla y deja cocer 2–3 minutos, hasta que espese ligeramente.
- Añade las espinacas y deja que se marchiten, removiendo suavemente.
- Devuelve el salmón a la sartén, báñalo con la salsa y cocina 2–3 minutos más, solo hasta que quede jugoso. Retira del fuego, agrega el zumo de limón y ajusta de sal y pimienta si hace falta.
- Sirve de inmediato con pasta, arroz, polenta o puré de patatas: la salsa pide una guarnición que la recoja hasta la última cucharada.
Valores nutricionales por ración
| Nutrición | Por ración |
|---|---|
| Calorías | 650 kcal |
| Proteínas | 40 g |
| Grasas | 47 g |
| Hidratos de carbono | 10 g |
| Fibra | 2 g |
| Azúcares | 4 g |
| Sodio | 1000 mg |
Servicio y conservación
Sirve el salmón enseguida, generosamente napado con la salsa cremosa. Acompaña con tagliatelle, arroz jazmín, polenta cremosa o puré. Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días; recaliéntalas a fuego suave con un par de cucharadas de agua o nata para mantener la salsa sedosa.
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Consejos y variaciones
- Costra dorada: seca muy bien el pescado y no lo muevas durante los primeros 2–3 minutos de cocción.
- Sin vino: sustituye por la misma cantidad de caldo o agua con 1 cucharadita de zumo de limón.
- Más ligera: usa nata al 20% y añade 1 cucharada más de parmesano rallado; la salsa seguirá teniendo cuerpo.
- Toque picante: una pizca de copos de chile realza el carácter mediterráneo del plato.
- Sustituciones: puedes cambiar las espinacas por kale, cocinándolo un poco más, y los tomates secos por mitades de tomate cherry salteadas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar una nata más ligera en lugar de la de 33%?
Sí. Usa nata al 20% y añade 10–15 g más de parmesano, dejando que la salsa reduzca un minuto adicional. También puedes optar por nata de coco si buscas una versión sin lácteos; el resultado será más dulce, así que conviene equilibrarlo con el zumo de limón.
¿Cómo sé que el salmón está en su punto y no seco?
La carne debe separarse en lascas con facilidad y seguir jugosa en el centro. La temperatura interna ideal ronda los 50–52°C. Retíralo del fuego un poco antes: el calor de la salsa terminará de cocinarlo.
¿Qué puedo usar si no tengo tomates secos?
Saltea 150 g de tomates cherry con ajo hasta que estén tiernos y añade 1/2 cucharadita de concentrado de tomate. Conseguirás un fondo similar, con dulzor y una salsa igualmente sabrosa.