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Salsa fresca casera con lima y cilantro — un estallido de sabor y frescura

    Esta salsa vibrante es la manera más sencilla de dar a la mesa un golpe de frescura. Tomates maduros, cilantro perfumado, cebolla roja crujiente y el brillo ácido de la lima se unen en una mezcla jugosa, con textura y muy apetecible, ideal para tacos, nachos, carnes a la parrilla y pescado.

    Ingredientes

    • Tomates maduros — 400 g
    • Cebolla roja — 80 g
    • Chile jalapeño o al gusto — 1 ud.
    • Pimiento rojo — 100 g
    • Ajo — 1 diente
    • Cilantro fresco — 20 g
    • Zumo de lima — 2 cucharadas
    • Aceite de oliva virgen extra — 1 cucharada
    • Sal — 1/2 cucharadita
    • Pimienta negra molida — 1/4 cucharadita
    • Azúcar — 1/2 cucharadita (para equilibrar, opcional)

    Receta paso a paso

    1. Prepara las verduras: lava y seca bien los tomates, los pimientos y el cilantro. Pela la cebolla.
    2. Corta los tomates en daditos pequeños. Si lo prefieres, retira parte de la pulpa más acuosa para que la salsa quede menos líquida.
    3. Pica muy fino la cebolla roja y el pimiento. Limpia el chile de semillas para obtener un picante más suave y pícalo también muy fino.
    4. Pica el ajo y el cilantro.
    5. Pon todo en un bol, añade el zumo de lima, el aceite de oliva, la sal, la pimienta negra y, si hace falta, una pizca de azúcar. Mezcla con suavidad.
    6. Deja reposar 5–10 minutos en la nevera y sirve.

    Servicio y conservación

    Sirve la salsa con nachos, tacos, quesadillas, pollo al horno, pescado a la plancha o incluso como acompañamiento fresco para unos huevos revueltos. Conserva en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Antes de servir, remueve y, si lo necesitas, añade un poco más de lima y una pizca de sal.

    Información nutricional

    Energía ≈ 70 kcal
    Proteínas 1,5 g
    Grasas 4 g
    Hidratos de carbono 9 g
    Fibra 2,5 g
    Azúcares 4 g
    Sodio ≈ 300 mg
    Tamaño de la ración 1/4 del total

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    Consejos y variantes

    • Menos picante: retira las semillas y las nervaduras del chile o sustitúyelo por una pizca de pimentón dulce.
    • Sin cilantro: usa perejil o cebollino; el sabor quedará más suave y familiar.
    • Más frescura: añade pepino (80–100 g) en daditos pequeños y aumenta el zumo de lima a 3 cucharadas.
    • Nota ahumada: incorpora pimentón ahumado (1/4 cucharadita) o dora ligeramente los pimientos en una sartén seca.
    • Textura: pícalo a cuchillo para una salsa más crujiente o dale unos toques cortos con la batidora para una mezcla más homogénea.

    Preguntas frecuentes

    ¿Se puede preparar la salsa en batidora?

    Sí. Usa el modo pulsación en intervalos de 1–2 segundos para no convertir las verduras en puré. Si queda demasiado líquida, déjala un minuto en un colador.

    ¿Con qué puedo sustituir la lima?

    Con zumo de limón fresco, 1,5–2 cucharadas, y una pizca de ralladura. También puedes añadir una gota de vinagre de manzana para darle más chispa.

    ¿Cómo se regula el picante?

    Más picante: deja las semillas y las nervaduras del chile o añade una pizca de copos de chile. Más suave: retira por completo las semillas y usa solo medio chile.

    ¿Cuánto tiempo dura la salsa?

    Hasta 48 horas en la nevera, en un recipiente cerrado. Con el tiempo, los tomates sueltan jugo: antes de servir, remueve y, si quieres, escurre el exceso de líquido.

    ¿Con qué acompañarla además de nachos?

    Con tacos, burritos, pescado al horno, pollo a la parrilla, verduras asadas, tortilla francesa o como topping para patatas asadas.