La gran clásica italiana sin horno: una crema aterciopelada de mascarpone y yemas, bizcochos de soletilla empapados en espresso intenso y un acabado de cacao amargo, fino y elegante. Se monta en poco tiempo, pero después de unas horas en la nevera adquiere esa textura suave y compacta que hace del tiramisú un postre de celebración, perfecto también para una velada tranquila.
Ingredientes
- Mascarpone — 500 g
- Yemas de huevo — 4 unidades
- Azúcar — 120 g
- Extracto de vainilla — 1 cdita.
- Bizcochos de soletilla — 250 g
- Espresso fuerte, ya frío — 250 ml
- Licor amaretto — 2 cda. (se puede sustituir por marsala o ron)
- Cacao en polvo — 2 cda., para espolvorear
Cómo preparar
- Prepare un espresso fuerte, déjelo enfriar por completo y mézclelo con el licor amaretto.
- Separe las yemas. En un bol resistente al calor, mezcle las yemas con el azúcar y lleve al baño maría (el bol no debe tocar el agua). Bata durante 5–7 minutos, hasta que la mezcla espese y alcance unos 65 °C: se aclarará y tomará una textura cremosa. Retire del fuego, incorpore la vainilla y deje templar hasta temperatura ambiente.
- Añada el mascarpone a la mezcla de yemas ya fría y bata con suavidad, a velocidad baja, hasta obtener una crema homogénea y densa. No la sobrebata para que no se vuelva líquida.
- Remoje rápidamente cada bizcocho de soletilla en el café durante 1–2 segundos, sin dejarlos demasiado tiempo para que no se deshagan.
- Coloque una capa de soletillas en un molde de unos 20×20 cm, cubriendo bien toda la base.
- Extienda encima la mitad de la crema y alísela con una espátula.
- Repita con una segunda capa de soletillas y el resto de la crema. Cubra el molde con film transparente.
- Refrigere al menos 4–6 horas, mejor toda la noche, para que el postre asiente y el sabor gane profundidad.
- Antes de servir, espolvoree generosamente la superficie con cacao en polvo, usando un colador fino.
- Corte en porciones y sirva bien frío.
Valor nutricional por porción
| Calorías | 420 kcal |
|---|---|
| Proteínas | 7 g |
| Grasas | 28 g |
| Carbohidratos | 34 g |
| Azúcares | 18 g |
| Sodio | 80 mg |
Servicio y conservación
Sirva el tiramisú bien frío, recién sacado de la nevera. Conserve hasta 3 días en el refrigerador, cubierto con film. Si desea un sabor a café más marcado, añada el cacao justo antes de llevarlo a la mesa.
📹 Ver la receta en vídeo en nuestro canal de Telegram
Consejos y variantes
- Sin alcohol: simplemente omita el amaretto; el espresso aporta suficiente carácter.
- Con la humedad justa: sumerja las soletillas en el café no más de 1–2 segundos, o el postre quedará demasiado blando.
- Yemas pasteurizadas: calentar la mezcla de yemas al baño maría hasta unos 65 °C hace el postre más seguro y estable.
- Azúcar: ajuste el dulzor al gusto, entre 100 y 140 g.
- Aroma: sustituya la vainilla por ralladura de naranja y parte del cacao por chocolate negro rallado.
Preguntas frecuentes
- ¿Se puede sustituir el mascarpone? Mejor no: el mascarpone es el que aporta la textura y el sabor correctos. En caso de apuro, puede usar un queso crema muy espeso, aunque el resultado será distinto.
- ¿Con qué se puede reemplazar el amaretto? Con marsala, ron o brandy; para una versión sin alcohol, solo espresso.
- ¿Por qué la crema ha quedado líquida? La mezcla de yemas estaba demasiado caliente o el mascarpone se batió en exceso. Deje que la crema repose en la nevera 1–2 horas antes de montar el postre.
- ¿Se puede congelar el tiramisú? Sí, durante 1 mes. Envuelva el molde de forma hermética. Descongélelo en la nevera durante 8–10 horas y añada cacao fresco antes de servir.