La tarta Medovik es un clásico legendario, con finas capas de miel y caramelo y una crema agria suave y sedosa. Queda fundente, muy aromática y es perfecta tanto para una ocasión especial como para una merienda familiar acogedora.
Ingredientes para los bizcochos de miel
- Mantequilla — 100 g
- Azúcar — 150 g
- Miel — 120 g
- Huevos — 2 uds.
- Bicarbonato de sodio — 1 cdta.
- Harina de trigo — 380 g
- Sal — 1/4 cdta.
Ingredientes para la crema agria y la decoración
- Crema agria 20–25% — 800 g (bien fría)
- Azúcar glas — 140 g
- Extracto de vainilla — 1 cdta.
- Zumo de limón — 1 cda. (opcional, para equilibrar el sabor)
- Nueces — 50 g (opcional, para espolvorear)
Receta paso a paso
- Prepare un baño maría. En un bol resistente al calor, mezcle la miel, el azúcar y la mantequilla. A fuego medio, remueva hasta que todo se funda y quede homogéneo.
- Añada el bicarbonato: la mezcla espumará y tomará un tono ámbar. Caliente 1–2 minutos más, sin dejar de remover, y retire del fuego.
- Incorpore los huevos rápidamente, uno a uno, batiendo enérgicamente con unas varillas para que no cuajen. Añada la sal.
- Agregue la harina tamizada poco a poco y amase una masa tibia, suave y flexible. Debe quedar manejable y no pegajosa.
- Divida la masa en 8–10 porciones iguales, forme bolas, cúbralas con film y manténgalas tibias para que sea más fácil estirarlas.
- Precaliente el horno a 180°C. Estire cada bola sobre papel de hornear en un círculo de 20–22 cm de diámetro y pinche la superficie con un tenedor.
- Hornee las capas de 4 a 6 minutos, hasta que se doren ligeramente. Recorte los discos en caliente con un plato o un aro; reserve los recortes para hacer migas.
- Triture los recortes hasta obtener migas finas. Si lo desea, pique las nueces y mézclelas con las migas para el acabado.
- Crema: bata la crema agria fría con el azúcar glas y la vainilla hasta que esté esponjosa y con picos suaves estables (2–4 minutos). Incorpore el zumo de limón.
- Montaje: alterne capas de bizcocho y crema sobre un plato, repartiendo la crema de forma uniforme. Cubra también la parte superior y los laterales.
- Espolvoree la tarta con las migas (y con las nueces, si las usa). Refrigere al menos 4–6 horas, mejor toda la noche, para que se empape bien.
- Servicio: antes de cortarla, deje la tarta a temperatura ambiente 10–15 minutos. Corte con un cuchillo fino y afilado.
Valor nutricional (por porción)
| Calorías | 420 kcal |
|---|---|
| Proteínas | 6 g |
| Grasas | 22 g |
| Grasas saturadas | 13 g |
| Hidratos de carbono | 48 g |
| Azúcares | 32 g |
| Fibra | 1 g |
| Sodio | 180 mg |
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Consejos y variaciones
- Es más fácil estirar la masa cuando las capas aún están tibias: mantenga las porciones cerca del horno templado o caliéntelas ligeramente en el microondas 5–7 segundos.
- Si la crema agria está demasiado líquida, déjela escurrir sobre una gasa o un colador durante 1–2 horas en la nevera; así quedará más espesa y estable.
- Para una nota más caramelizada, caliente la mezcla de miel al baño maría durante 5–7 minutos, sin sobrecalentarla; la miel no debe hervir.
- Sustituya parte de la crema agria (200 g) por queso crema: la crema quedará más firme y los cortes serán perfectos.
- Añada a las migas unas nueces tostadas o una pizca de canela para aportar más aroma.
Conservación y servicio
- Conserve la tarta en la nevera, tapada, durante 3–4 días.
- Las capas pueden hornearse con antelación: deje que se enfríen, séquelas 1–2 horas y guárdelas en un recipiente hermético hasta 5 días.
- La tarta congela bien: córtela en porciones, envuélvalas bien y congélelas hasta 1 mes. Descongele en la nevera.
FAQ
- ¿Por qué las capas quedan duras? Lo más probable es que estén poco o demasiado horneadas, o que haya añadido demasiada harina. Hornéelas solo hasta que tomen un ligero color dorado y no las reseque.
- ¿Con qué puedo sustituir la crema agria? Sirve una mezcla de queso crema y nata para montar del 33% (1:1 por peso) o yogur griego espeso, previamente escurrido.
- ¿Se puede hacer sin baño maría? Sí, a fuego muy bajo en una cacerola de fondo grueso, removiendo constantemente y evitando que la mezcla llegue a hervir.
- ¿Cuántas capas son las ideales? Lo clásico son 8–10 capas finas de 20–22 cm de diámetro; así la tarta se empapa mejor y mantiene la forma.
- ¿Cuándo conviene servirla? Entre 8 y 12 horas después del montaje: el sabor se vuelve más redondo y las capas más tiernas.