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Carpaccio de calabacín crudo con limón, menta y parmesano

    El carpaccio de calabacín crudo más fresco combina el crujiente delicado de la verdura, la viveza del limón, las lascas sedosas de parmesano y el perfume limpio de la menta. Se prepara en 15 minutos, sin fuego, y encaja igual de bien como almuerzo ligero que como entrante para una cena especial.

    Ingredientes

    • Calabacines — 2 unidades medianas
    • Zumo de limón — 2 cucharadas
    • Aceite de oliva virgen extra — 2 cucharadas
    • Parmesano — 30 g (en lascas)
    • Piñones — 20 g
    • Miel — 1 cucharadita (opcional)
    • Ralladura de limón — 1/2 cucharadita
    • Menta fresca — 6 hojas
    • Sal marina — al gusto
    • Pimienta negra recién molida — al gusto

    Cómo preparar

    1. Lave y seque bien los calabacines, y corte los extremos.
    2. Córtelos en láminas muy finas con un pelador de verduras o una mandolina y páselas a un bol.
    3. Mezcle el zumo de limón, el aceite de oliva y la miel (si la usa), y sazone con sal y pimienta para obtener una vinagreta ligera.
    4. Aliñe las láminas de calabacín, mezcle con suavidad y deje reposar 5 minutos para que se maceren apenas y queden aún más tiernas.
    5. Añada los piñones (si quiere, tuéstelos antes ligeramente en una sartén seca), la menta troceada con la mano y la ralladura de limón; mezcle de nuevo con cuidado.
    6. Reparta en los platos y termine con las lascas de parmesano. Sirva al momento.

    Información nutricional

    Dato Por ración
    Energía 285 kcal
    Proteínas 9,2 g
    Grasas 24,1 g
    Hidratos de carbono 12,4 g
    Fibra 2,7 g
    Azúcares 3,5 g
    Sodio 200 mg

    La información nutricional es orientativa y puede variar según los productos utilizados.

    Servicio y conservación

    • Sírvalo como ensalada ligera o como guarnición para pescado y pollo.
    • Está mejor recién aliñado. En la nevera, y sin aderezo, las láminas de calabacín pueden conservarse hasta 24 horas bien cubiertas; añada la vinagreta justo antes de servir.

    📹 Vea la receta en vídeo en nuestro canal de Telegram: @recetas_de

    Consejos y variaciones

    • Versión vegana: sustituya el parmesano por una mezcla de frutos secos triturados y levadura nutricional, o utilice un queso vegetal curado.
    • Sin miel: añada una pizca de azúcar o un poco de sirope de arce para equilibrar la acidez.
    • Extras: pruebe con láminas finas de rábano, alcaparras o aguacate en rodajas.
    • Corte: cuanto más finas sean las tiras de calabacín, más delicada será la textura. Si no tiene mandolina, use un pelador ancho.
    • Sal y agua: salga con moderación, ya que el calabacín suelta agua con rapidez. Si queda demasiado líquido, escúrralo antes de servir.

    Preguntas frecuentes

    • ¿Se puede comer el calabacín crudo?
      Sí. Los calabacines jóvenes, con piel fina, son perfectos para ensaladas crudas: quedan tiernos y son seguros tras un buen lavado.
    • ¿Cómo evitar el amargor?
      Elija ejemplares jóvenes, sin semillas grandes y que no estén pasados. Si lo desea, retire una tira de piel y pruebe: el amargor es poco habitual.
    • ¿Con qué se puede sustituir el parmesano?
      Para una versión sin lácteos, use levadura nutricional, láminas de almendra o un queso vegetal curado.
    • ¿Se puede preparar con antelación?
      Puede cortar el calabacín hasta 1 día antes, guardarlo en un recipiente en la nevera y aliñarlo justo antes de servir para mantener el crujiente.