Una salsa sedosa de nata y tomate, pechuga de pollo jugosa y tomates secos llenos de carácter: esta pasta se prepara en poco tiempo y lleva a la mesa un sabor de restaurante. Una receta cotidiana que siempre aporta intensidad y confort.
Ingredientes
Para la pasta y la salsa:
- Pasta — 200 g
- Nata para cocinar (33%) — 200 ml
- Tomate concentrado — 1 cucharada
- Ajo — 2 dientes
- Tomates secos — 30 g
- Queso Grana Padano — 20 g
- Pechuga de pollo — 1 unidad
- Perejil fresco — al gusto
- Sal y pimienta negra — al gusto
Para el pollo (mezcla de especias):
- Pimentón
- Ajo en polvo
- Cebolla en polvo
- Perejil seco
- Orégano
- Sal y pimienta
Cómo preparar
- Corte la pechuga de pollo en trozos pequeños y condimente con pimentón, ajo en polvo, cebolla en polvo, perejil seco, orégano, sal y pimienta. Mezcle bien.
- Caliente una sartén a fuego medio y cocine el pollo hasta que esté dorado y bien hecho, 5–7 minutos. Páselo a un plato.
- Mientras tanto, cueza la pasta en abundante agua con sal hasta que quede al dente. Reserve 50–100 ml del agua de cocción.
- En la misma sartén, sofría ligeramente el ajo picado durante 20–30 segundos, solo hasta que desprenda aroma.
- Añada el tomate concentrado y caliéntelo 30 segundos. Incorpore la nata, los tomates secos, el perejil fresco picado y el Grana Padano rallado. Sazone con sal y pimienta. Remueva y cocine 2–3 minutos, hasta obtener una salsa uniforme y cremosa.
- Agregue la pasta cocida y mezcle con suavidad. Para una textura más sedosa, añada un poco del agua de cocción si hace falta.
- Reparta en los platos y coloque el pollo encima. Si desea, termine con más queso y hierbas y sirva enseguida.
Valor nutricional por porción
| Calorías | ≈ 880 kcal |
|---|---|
| Proteínas | ≈ 45 g |
| Grasas | ≈ 45 g |
| Hidratos de carbono | ≈ 70 g |
| Fibra | ≈ 5 g |
| Sodio | ≈ 900 mg |
FAQ
¿Puedo sustituir la nata por una opción más ligera?
Sí, use nata del 20% o una mezcla de leche y nata a partes iguales. La salsa quedará menos intensa, pero seguirá siendo cremosa. Si hace falta, deje reducir un poco más al fuego.
¿Qué pasta va mejor con esta salsa?
Las pastas cortas que atrapan bien la salsa son ideales: penne, rigatoni o fusilli. También quedan muy bien formatos largos como fettuccine o tagliatelle.
¿Con qué puedo sustituir el Grana Padano?
El parmesano o cualquier queso curado de sabor marcado es una excelente alternativa. Añada al gusto y ajuste la sal.
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Consejos y variaciones
- Para que el pollo quede jugoso, no lo cocine en exceso y dórelo en una sola capa.
- ¿Quiere un sabor a tomate más intenso? Añada 1 cucharadita más de tomate concentrado o un par de cucharadas del aceite de los tomates secos.
- El toque picante se potencia fácilmente con una pizca de copos de chile o un poco de guindilla al sofreír el ajo.
- Versión sin gluten: use pasta de arroz o maíz y revise la composición de los tomates secos.
- Conservación: guarde la pasta ya fría en la nevera hasta 2 días. Recaliente en la sartén con un chorrito de leche o agua.