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Crema volteada: flan de vainilla con caramelo dorado

    La crema volteada es un flan sedoso, con un delicado perfume de vainilla y una capa de caramelo ámbar que se funde en la lengua. La receta es sencilla: caramelizamos el azúcar, batimos la base de huevo y leche, horneamos al baño maría y dejamos que el postre repose bien en la nevera hasta adquirir la textura perfecta.

    Ingredientes

    • Azúcar — 200 g (para el caramelo)
    • Azúcar — al gusto (para la base láctea)
    • Huevos de gallina — 10 unidades
    • Leche condensada azucarada — 1 bote
    • Leche en polvo — al gusto
    • Nata o nata espesa — al gusto
    • Vainilla — al gusto
    • Vinagre o zumo de limón — unas gotas
    • Leche — la cantidad necesaria, añadiéndola poco a poco hasta obtener la textura deseada

    Receta paso a paso

    1. Prepara el molde. Precalienta el horno a 160–170 °C. Usa un molde resistente al calor o una cacerola honda de aluminio con tapa.
    2. Haz el caramelo. Derrite 200 g de azúcar en un cazo a fuego medio hasta que adquiera un color ámbar, sin remover, moviendo suavemente el recipiente. Reparte el caramelo con rapidez por la base y las paredes del molde y deja que se enfríe por completo.
    3. Prepara la base. En el vaso de la batidora coloca los huevos, la leche condensada, una pizca de vainilla, un poco de leche, leche en polvo y nata al gusto. Añade 2–3 gotas de vinagre o de zumo de limón y azúcar al gusto. Tritura durante 1,5–2 minutos hasta obtener una mezcla homogénea, procurando no incorporar demasiado aire.
    4. Ajusta la textura. Añade un poco más de leche: la mezcla debe quedar lisa y fluida, como una crema para flan. Mezcla brevemente.
    5. Cuela. Pasa la mezcla por un colador fino directamente al molde con el caramelo ya cuajado; así lograrás una textura más fina y sedosa.
    6. Hornea al baño maría. Cubre el molde con tapa o papel de aluminio. Colócalo dentro de una bandeja profunda y vierte agua caliente alrededor hasta llegar a la mitad de la altura del molde. Hornea 45 minutos a 160–170 °C, hasta que el centro tiemble ligeramente.
    7. Enfría y refrigera. Saca el molde, deja que se enfríe por completo a temperatura ambiente y después llévalo a la nevera al menos 6–8 horas, mejor toda la noche.
    8. Sirve. Pasa un cuchillo fino por el borde, cubre con un plato y dale la vuelta con cuidado. Deja que la salsa de caramelo se deslice sobre la crema y sirve enseguida.

    Presentación y conservación

    Sírvelo bien frío. La crema volteada combina muy bien con frutos rojos frescos, un gajo de naranja, una pizca de sal marina o láminas de almendra. Conserva el postre en la nevera hasta 3 días, cubierto con film alimentario.

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    Consejos y variaciones

    • Para evitar burbujas, no batas la mezcla en exceso y cuélala siempre.
    • Comprueba el punto con un suave movimiento: el centro debe temblar ligeramente, pero no verse líquido.
    • Añade el azúcar a la base con prudencia: la leche condensada ya aporta dulzor. Si lo prefieres, puedes omitirlo por completo.
    • En lugar de nata, puedes usar más leche; la leche en polvo intensifica el sabor lácteo, aunque también se puede omitir.
    • Unas gotas de vinagre o de zumo de limón suavizan el aroma del huevo y ayudan a estabilizar la estructura.

    Valor nutricional (por ración)

    Calorías 480 kcal
    Proteínas 12 g
    Grasas 22 g
    Hidratos de carbono 58 g
    Azúcares 52 g
    Sodio 120 mg

    Preguntas frecuentes

    ¿Se puede preparar la crema volteada sin horno?

    Sí. Cocina el molde en una sartén amplia con agua a fuego muy bajo durante 45–60 minutos, tapado, o en una olla programable en modo vapor/horneado. El agua debe apenas hervir.

    ¿Por qué aparecen poros y burbujas en la crema?

    Lo más habitual es batir en exceso o cocinar a una temperatura demasiado alta. Bate solo lo justo, cuela la mezcla y hornea a 160–170 °C al baño maría, sin permitir que el agua hierva con fuerza.

    ¿Cómo saber si el postre está listo y evitar que se reseque?

    El centro debe quedar flexible y temblar ligeramente al mover el molde. Un palillo puede salir con migas húmedas. Al enfriarse, la crema terminará de asentarse por completo.