El glaseado agridulce de piña convierte unas alitas de pollo de siempre en un aperitivo vibrante, con una corteza caramelizada y crujiente y una carne tierna y jugosa. El aroma del jengibre y el ajo equilibra la dulzura natural de la piña, mientras que un punto de picante y el sésamo redondean el conjunto.
Se preparan en el horno sin complicaciones: un marinado de 5 minutos, un asado hasta que estén doradas y una salsa rápida con el jugo reservado. El resultado son unas alitas pegajosas, brillantes e irresistibles que desaparecen de la fuente en un instante.
Ingredientes
- Alitas de pollo — 1,5 kg
- Zumo de piña (100 % sin azúcar) — 200 ml
- Salsa de soja — 60 ml
- Miel — 2 cucharadas
- Kétchup — 2 cucharadas
- Ajo — 3 dientes
- Jengibre fresco rallado — 1 cucharada
- Maicena — 1,5 cucharadas
- Agua para la maicena — 2 cucharadas
- Aceite vegetal — 1 cucharada
- Sal — 1 cucharadita
- Pimienta negra molida — 0,5 cucharadita
- Piña en conserva en trozos — 150 g
- Cebollino — 10 g
- Semillas de sésamo — 1 cucharada
Receta paso a paso
- Prepara las alitas: lávalas, sécalas muy bien y córtalas por la articulación; si quieres, retira la punta.
- Mezcla el marinado: el zumo de piña, la salsa de soja, la miel, el kétchup, el jengibre rallado, el ajo, la sal y la pimienta. Reserva la mitad en un cazo para el glaseado final.
- Marina las alitas con la parte restante durante 30–60 minutos en el frigorífico, removiendo de vez en cuando.
- Precalienta el horno a 200 °C. Cubre una bandeja con papel de aluminio, coloca encima una rejilla y úntala ligeramente con aceite.
- Dispón las alitas sobre la rejilla en una sola capa. Hornéalas durante 35–40 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén bien doradas y hechas.
- Mientras se hornean, prepara el glaseado: lleva a suave ebullición el marinado reservado, disuelve la maicena en el agua e incorpórala en hilo, sin dejar de remover. Cocina 2–3 minutos, hasta obtener una textura de jarabe. Añade los trozos de piña y calienta 1 minuto más.
- Pinta las alitas con el glaseado espeso de piña y devuélvelas al horno 5–7 minutos, con el grill encendido, para caramelizarlas.
- Sirve enseguida, espolvoreadas con sésamo y cebollino picado fino.
Valor nutricional (por porción)
| Parámetro | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 460 kcal |
| Proteínas | 28 g |
| Grasas | 24 g |
| Hidratos de carbono | 32 g |
| Azúcares | 18 g |
| Fibra alimentaria | 1 g |
| Sodio | 1050 mg |
Servicio y conservación
- Sírvelas con arroz basmati, pepino fresco y lima para equilibrar el dulzor.
- Guarda las alitas frías en un recipiente hermético hasta 3 días. Caliéntalas 8–10 minutos a 190 °C, pincelándolas de nuevo con glaseado.
- Si te gusta más picante, añade una pizca de copos de chile o unas gotas de salsa picante antes de servir.
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Consejos y variaciones
- Sin azúcar: sustituye la miel por sirope de agave o eritritol y cuece la salsa un poco más para que espese.
- Más crujiente: 10 minutos antes de terminar, espolvorea las alitas con una capa fina de maicena; la piel quedará más seca y dorada.
- Versión sartén-horno: dora primero las alitas en la sartén y termina la cocción en el horno antes de cubrirlas con el glaseado.
- Piña: la fresca aporta una acidez más viva; la de conserva resulta más suave y con un matiz caramelizado.
Preguntas frecuentes
¿Se puede sustituir el zumo de piña?
Sí, puedes usar zumo de naranja o de manzana, pero conviene añadir 1–2 cucharaditas de vinagre de arroz o zumo de lima para equilibrar el sabor.
¿Cómo espesar el glaseado sin maicena?
Cocina la salsa un poco más a fuego suave o usa 1 cucharadita de harina de arroz. También puedes añadir 1 cucharadita de miel para darle una textura más untuosa.
¿Cómo saber si las alitas están listas?
El jugo debe salir claro, la piel ha de verse dorada y crujiente, y la temperatura interna debe rondar los 75 °C en la parte más gruesa.