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Pollo jugoso con champiñones bajo costra cremosa de queso

    Esta es la forma más sencilla de conseguir un pollo tierno, con un sabor intenso a nata y champiñones y una costra de queso muy apetecible. Primero preparamos una salsa aromática con champiñones, cebolla y ajo, nata y queso fundido; después, lo montamos en capas y lo horneamos hasta que quede bien dorado. Pocos pasos, mucho disfrute.

    Ingredientes

    • Pechuga de pollo — 600 g
    • Champiñones — 400 g
    • Cebolla — 1 mediana
    • Ajo — 2 dientes
    • Nata 20% — 200 ml
    • Queso fundido — 80 g
    • Queso curado para espolvorear — 120 g
    • Tomillo seco — 1 c. de té (o 2–3 ramitas frescas)
    • Aceite vegetal — 1 c. de sopa
    • Sal — 1 c. de té (al gusto)
    • Pimienta negra — 1/2 c. de té

    Receta paso a paso

    1. Prepara el pollo: corta las pechugas en filetes de 1 a 1,5 cm de grosor, golpéalos suavemente y sazona con sal y pimienta por ambos lados.
    2. Calienta el aceite en una sartén a fuego medio. Añade la cebolla picada fina y cocina 2–3 minutos, hasta que se ablande.
    3. Incorpora los champiñones laminados y una pizca de sal. Cocina 6–8 minutos, hasta que se evapore el líquido y los champiñones se doren ligeramente.
    4. Añade el ajo picado y el tomillo, y cocina 30 segundos hasta que perfume. Vierte la nata, incorpora el queso fundido en dados y remueve hasta que se derrita por completo. Prueba la salsa y ajusta de sal y pimienta.
    5. Monta las capas en una fuente: pollo — salsa de champiñones — un poco de queso curado rallado — de nuevo pollo — el resto de la salsa — el queso restante.
    6. Hornea a 200°C durante 20 minutos, hasta obtener una costra dorada y un pollo jugoso. Deja reposar 5 minutos antes de servir.

    📹 Mira la receta en vídeo en nuestro canal de Telegram: @recetas_de

    Consejos y variaciones

    • Quesos: en lugar de queso fundido puedes usar queso crema o mascarpone; para la costra, gouda, mozzarella, queso ruso o cheddar.
    • Champiñones: se pueden sustituir fácilmente por setas de ostra; las setas silvestres conviene hervirlas antes.
    • Especias: el tomillo puede cambiarse por orégano o hierbas provenzales; si te gusta el picante, añade una pizca de copos de chile.
    • Versión ligera: usa nata al 10% y reduce el queso curado a 80–100 g.
    • Con antelación: la salsa puede prepararse con un día de antelación y guardarse en la nevera; caliéntala ligeramente antes de montar.

    Servicio y conservación

    Sírvelo con puré de patata, arroz, pasta o una baguette crujiente. Guarda las sobras en la nevera hasta 2 días y recalienta tapado con papel de aluminio a 160°C o en una sartén con tapa.

    Valor nutricional por porción

    Calorías550 kcal
    Proteínas46 g
    Grasas35 g
    Carbohidratos8 g
    Fibra1 g
    Azúcares3 g

    FAQ

    ¿Puedo sustituir la nata por leche?

    Sí, pero la salsa quedará más ligera y menos intensa. Para conservar una textura cremosa, añade 1 c. de té de maicena disuelta en 2 c. de sopa de leche y calienta hasta que espese ligeramente.

    ¿Qué temperatura interna es segura para el pollo?

    La temperatura interna debe alcanzar 74°C. Si no tienes termómetro, corta el trozo más grueso: el jugo debe salir transparente, sin tono rosado.

    ¿Se puede preparar sin horno?

    Sí. Monta el plato en una sartén profunda, tapa y cocina a fuego bajo durante 12–15 minutos después de que la salsa empiece a hervir; luego destapa un poco y deja que el queso se dore bajo el grill, si lo tienes.