Tiernos trozos de pechuga de pollo en una salsa cremosa y aterciopelada, con aroma a pimentón dulce y jugosas tiras de pimiento — la cena rápida perfecta en una sola sartén. La salsa queda lisa y sedosa gracias a una base clásica de mantequilla, harina y leche, mientras el pollo permanece jugoso y suave.
Ingredientes
- Pechuga de pollo — 300 g, cortada en cubos pequeños
- Cebolla — 1 ud.
- Pimiento verde alargado (tipo ‘Ramiro’) — 1 ud.
- Pimiento rojo alargado (tipo ‘Ramiro’) — 1 ud.
- Aceite de oliva — 1 cda.
- Mantequilla — 50 g
- Harina de trigo — 2 cdas. colmadas
- Leche — 400 ml
- Sal, pimienta negra, pimentón dulce — al gusto
Preparación
- Prepare los ingredientes: seque el pollo y córtelo en cubos de 1 a 1,5 cm. Pele la cebolla y córtela en cubitos. Retire las semillas de los pimientos y córtelos en tiras finas.
- Caliente una sartén honda a fuego medio, añada el aceite de oliva y rehogue la cebolla durante 2 a 3 minutos, hasta que se ablande.
- Agregue los pimientos y cocínelos 3 a 4 minutos más, solo hasta que estén más jugosos.
- Incorpore el pollo, suba el fuego a medio-alto y saltee durante 5 a 6 minutos, hasta que pierda el color crudo y tome un ligero dorado. Salpimiente y añada pimentón dulce. Pase todo a un plato.
- En la misma sartén, ponga la mantequilla y deje que se derrita. Añada la harina y mezcle rápidamente con unas varillas hasta obtener una pasta homogénea. Caliente 1 a 2 minutos, sin dejar que se dore.
- Vierta la leche poco a poco, removiendo sin parar con las varillas para evitar grumos. Cocine 3 a 4 minutos, hasta que espese y quede una salsa delicada.
- Devuelva el pollo y las verduras a la sartén, mezcle bien con la salsa y cocine 3 a 4 minutos más, hasta que el pollo esté completamente hecho. Ajuste de sal y pimienta si hace falta.
- Retire del fuego y deje reposar 2 a 3 minutos. Sirva con arroz, pasta o puré de patatas.
Valor nutricional
Aproximadamente por ración (de 2):
| Calorías | ≈ 590 kcal |
| Proteínas | ≈ 39 g |
| Grasas | ≈ 36 g |
| Carbohidratos | ≈ 22 g |
Presentación y conservación
Sírvalo enseguida, cuando la salsa esté en su punto más sedoso. Como guarnición, van muy bien el arroz suelto, los espaguetis o el puré de patatas. Enfríe las sobras, tápelas y guárdelas en la nevera hasta 2 días. Recaliente a fuego bajo con un chorrito de leche para devolverle a la salsa su textura aterciopelada.
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Consejos y variaciones
- Para una salsa más rica, use leche entera o sustituya 100 a 150 ml de leche por nata del 20%.
- No se forman grumos si añade la leche en pequeñas tandas y remueve enérgicamente con las varillas.
- Los pimientos ‘Ramiro’ pueden sustituirse por pimientos dulces normales; ajuste el sabor con pimentón y pimienta al gusto.
- ¿Le gusta el ajo? Añada 1 o 2 dientes picados y sofríalos en el aceite durante 1 minuto antes de incorporar la harina.
- Versión sin gluten: en lugar de harina, disuelva 1 cda. de maicena en 2 o 3 cdas. de leche fría e incorpórela a la leche caliente, removiendo hasta que espese.
Preguntas frecuentes
¿Puedo sustituir la leche por nata o bebida vegetal?
Sí. Puede sustituir parte de la leche por nata del 20% para conseguir una salsa más densa y sabrosa. También funciona la bebida vegetal, como la de almendra o avena sin azúcar, aunque el sabor será más suave y neutro.
¿Cómo evitar que el pollo quede seco?
Corte la pechuga en cubos pequeños y cocínela a fuego medio-alto solo hasta que pierda el color crudo y tome un ligero dorado; después termínela en la salsa durante 3 a 4 minutos. No la pase de cocción.
¿Qué guarnición combina mejor con este pollo?
Las guarniciones neutras son las mejores: arroz basmati, pasta, puré de patatas o cuscús. Absorben la salsa y realzan el sabor del pollo.