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Buñuelos de requesón esponjosos como de pastelería

    Estos buñuelos de requesón quedan tiernos y esponjosos por dentro, con una fina costra dorada por fuera, exactamente como en la pastelería favorita. Con pocos ingredientes, un amasado rápido y la temperatura adecuada del aceite, se consigue una cocción uniforme sin centro crudo.

    Ingredientes

    • 250 g de requesón desnatado
    • 140 g de azúcar
    • 250 g de harina de trigo
    • 2 huevos
    • 1 cucharadita de levadura química
    • Extracto de vainilla o azúcar avainillado
    • Una pizca de sal
    • 0,5 l de aceite vegetal para freír

    Receta paso a paso

    1. En un bol, mezcle el requesón con el azúcar y una pizca de sal hasta que quede homogéneo. Añada los huevos y la vainilla, y remueva bien.
    2. Mezcle la harina con la levadura química y tamícela sobre la masa de requesón. Amasar rápidamente hasta obtener una masa suave, ligeramente pegajosa. Deje reposar 5–10 minutos.
    3. Prepare una sartén honda o una cazuela y caliente el aceite a 165–170 °C. Debe haber suficiente aceite para que los buñuelos floten libremente.
    4. Con las manos humedecidas, tome porciones de masa y forme bolitas de unos 2,5–3 cm de diámetro.
    5. Fría por tandas durante 3–4 minutos hasta que estén dorados de manera uniforme, dándoles la vuelta con cuidado con una espumadera. Si se doran demasiado rápido, baje el fuego.
    6. Coloque los buñuelos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Sírvalos templados.

    Presentación y conservación

    Los buñuelos están deliciosos solos o con una taza de té o café. Si lo desea, rebócelos aún templados en azúcar mezclado con azúcar avainillado para lograr una fina capa crujiente. Guarde las sobras en un recipiente a temperatura ambiente hasta 1 día; antes de servir, puede calentarlos ligeramente en una sartén seca.

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    Consejos y variaciones

    • Temperatura del aceite: manténgala entre 165–170 °C. Si está demasiado caliente, la costra se dorará demasiado rápido y el interior quedará crudo; si está demasiado frío, los buñuelos absorberán exceso de grasa.
    • Sin termómetro: eche un trocito de masa en el aceite: deben aparecer burbujas moderadas de inmediato y el trocito debe subir a la superficie en 3–5 segundos. Si se oscurece en 20–30 segundos, baje el fuego.
    • Consistencia de la masa: el requesón puede tener distinta humedad. Si la masa queda demasiado pegajosa, añada 1–2 cucharadas de harina; si queda demasiado firme o seca, incorpore 1–2 cucharadas de kéfir o leche.
    • Aromas: añada ralladura de limón o naranja, una pizca de canela o sustituya parte del azúcar por azúcar avainillado para un aroma más intenso.

    Valor nutricional por ración

    Calorías 390 kcal
    Proteínas 11 g
    Grasas 12 g
    Hidratos de carbono 56 g
    Azúcar 24 g
    Fibra 1,3 g
    Sodio 180 mg

    FAQ

    ¿Cómo freírlos sin termómetro para que el centro no quede crudo?

    Caliente el aceite a fuego medio hasta que el chisporroteo sea constante pero no violento: una miga de masa debe subir y burbujear de forma uniforme. Si una bolita se oscurece en menos de medio minuto, baje el fuego; si apenas se dora, súbalo un poco.

    ¿Sirve el requesón granuloso?

    Sí. Páselo por un colador o tritúrelo con batidora hasta dejarlo homogéneo; así los buñuelos quedarán especialmente tiernos y sin grumos.

    ¿Con qué se puede sustituir la levadura química?

    Puede usar 0,5 cucharadita de bicarbonato y añadir ácido: 1 cucharadita de zumo de limón o 1 cucharadita de vinagre, incorporados a los ingredientes líquidos. El sabor y el volumen serán muy parecidos a la versión clásica.