Barras heladas delicadas, hechas con solo cuatro ingredientes: nata montada aireada, trocitos de chocolate y capas de galleta de mantequilla que se funden suavemente en la boca. No hace falta heladera: bastan 20 minutos de trabajo y el congelador se encarga del resto. Si lo deseas, puedes bañar las porciones en chocolate fundido para lograr un acabado crujiente.
Ingredientes
- Galletas de mantequilla cuadradas — 1–2 paquetes (según el tamaño del molde)
- Nata para montar (33% o más) — 300–400 ml
- Leche — 100–150 ml (para mojar rápidamente las galletas)
- Chocolate — 80–100 g (parte para trocitos, parte para la cobertura opcional)
Cómo preparar
- Prepara el molde: forra el fondo y los laterales con papel de hornear, dejando que sobresalgan los bordes para poder desmoldar el postre con facilidad.
- Primera capa: moja rápidamente las galletas en la leche, literalmente 1–2 segundos, y colócalas bien compactas sobre la base del molde.
- Crema: monta la nata bien fría con las varillas hasta obtener picos firmes. Añade el chocolate finamente picado o rallado e incorpóralo con una espátula, con suavidad.
- Montaje: reparte toda la crema sobre la capa de galletas y alisa la superficie. Cubre con una segunda capa de galletas, también ligeramente humedecidas en leche.
- Congelación: tapa y lleva al congelador al menos 4–6 horas, hasta que esté completamente firme.
- Servicio y cobertura: saca el postre, pásalo a una tabla y córtalo en barras. Si quieres, sumerge cada barra en chocolate fundido y deja que la cobertura cuaje sobre papel de hornear.
Servicio y conservación
Antes de servir, deja las barras 3–5 minutos a temperatura ambiente para conseguir una textura perfecta. Conserva las porciones en el congelador hasta 2–3 semanas, bien envueltas en papel de hornear.
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Consejos y variaciones
- La nata debe estar muy fría y tener al menos 33% de materia grasa para lograr una crema estable.
- No dejes las galletas demasiado tiempo en la leche: un baño rápido mantiene la forma y evita exceso de humedad.
- El chocolate puede ser el que prefieras: el negro aporta un sabor más intenso a cacao, el con leche da un resultado más suave y cremoso.
- Extras: vainilla, una pizca de sal, frutos secos picados, pasas o migas de caramelo combinan muy bien.
- Molde: usa un molde desmontable, un molde para bizcocho o un recipiente rectangular; guíate por el tamaño de las galletas.
Información nutricional (por 1 porción)
| Calorías | 440 kcal |
|---|---|
| Proteínas | 5 g |
| Grasas | 29 g |
| Carbohidratos | 38 g |
| Azúcar | 22 g |
| Fibra | 2 g |
| Sodio | 120 mg |
FAQ
¿Qué galleta conviene usar para esta receta?
Lo mejor es una galleta de mantequilla cuadrada o rectangular, de densidad media. No debe deshacerse al instante en la leche y tiene que mantener bien la forma al cortar.
¿Puedo sustituir la nata?
Para conseguir una textura aireada, necesitas nata con al menos 33% de materia grasa. La leche condensada o la crema agria darán otra consistencia. Si buscas algo más ligero, puedes usar parte de yogur griego, pero el resultado será menos cremoso y menos estable.
¿Cuánto tiempo hay que congelarlo y cómo saber si está listo?
Normalmente bastan 4–6 horas a -18 °C. La señal es clara: el centro debe quedar completamente firme, el cuchillo entra con cierta resistencia y las barras cortadas mantienen bien la forma.