Esta pizza napolitana es un juego muy equilibrado de texturas y matices: pesto aromático y tomates cherry confitados, stracciatella sedosa y lonchas finísimas de mortadela, el contraste dulce y avinagrado del glaseado balsámico y el toque crujiente de los pistachos. Prehorneamos la base para que el borde conserve su carácter crujiente y el conjunto llegue a la mesa fresco y etéreo.
Ingredientes
- Masa para pizza — 1 unidad (base)
- Tomates cherry multicolores — 150–200 g
- Ajo — 2–3 dientes
- Aceite de oliva — para saltear y aliñar
- Albahaca fresca — un manojo pequeño
- Queso parmesano curado — 50 g (para el pesto y para espolvorear)
- Piñones — 1–2 cucharadas
- Queso stracciatella (o burrata) — 150–200 g
- Mortadela — 100–150 g, en lonchas muy finas
- Glaseado balsámico — al gusto
- Pistachos picados — 2–3 cucharadas
- Pimienta negra molida — al gusto
Cómo prepararla
- Precalienta el horno a 250–260 °C (con piedra de hornear o bandeja colocada al revés y calentada durante al menos 20 minutos). Estira la masa en un círculo de 26–30 cm y pásala a papel de hornear.
- Prehornea la base durante 5–7 minutos, hasta que los bordes empiecen a dorarse ligeramente y el centro quede seco. Así la masa mantendrá una textura crujiente tras añadir los ingredientes.
- Mientras se hornea la base, calienta una sartén con 1–2 cucharadas de aceite de oliva. Añade el ajo machacado o picado fino y enseguida incorpora los tomates cherry. Cocina 4–6 minutos a fuego medio, hasta que se ablanden y queden casi como confitados. Deja templar un poco.
- Prepara el pesto: en una batidora o procesador, tritura la albahaca, 30–40 g de parmesano, los piñones y 2–3 cucharadas de aceite de oliva hasta obtener una crema homogénea y espesa, fácil de untar.
- Montaje: sobre la base caliente, reparte una capa de pesto, espolvorea el parmesano restante y distribuye los tomates cherry templados.
- Añade la stracciatella con una cuchara, rocía con un poco de aceite de oliva y termina con pimienta negra recién molida.
- Coloca encima los pliegues de mortadela, levantando ligeramente las lonchas para dar volumen. Riega con el glaseado balsámico y remata con los pistachos picados. Sirve enseguida.
Información nutricional
| Ración | 1/2 pizza |
|---|---|
| Calorías | ≈ 950 kcal |
| Proteínas | ≈ 38 g |
| Grasas | ≈ 62 g |
| Hidratos de carbono | ≈ 65 g |
| Fibra | ≈ 4 g |
| Azúcar | ≈ 6 g |
| Sodio | ≈ 1400 mg |
FAQ
¿Se puede sustituir la stracciatella?
Sí, puedes usar burrata o una mozzarella fior di latte fresca y ovalada. Elige quesos cremosos y no demasiado húmedos para que no ablanden la base.
¿Qué usar en lugar de piñones en el pesto?
Sirven almendras, anacardos o pistachos. El sabor cambiará, pero la textura y la untuosidad se mantendrán.
¿Hace falta añadir más sal a la pizza?
Por lo general, no: el parmesano, la mortadela y el pesto aportan suficiente salinidad. Si quieres, añade una pizca a los tomates durante el salteado.
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Consejos y variaciones
- Para que la base quede mejor cocida, hornéala a fuego fuerte sobre una piedra ya muy caliente o sobre una bandeja invertida.
- No recargues el centro: añade la stracciatella porciones pequeñas, dejando huecos para que salga el vapor.
- Aplica el glaseado balsámico en un hilo fino al final, así la dulzura no eclipsa las notas cremosas y de frutos secos.
- Para un aroma más fresco, puedes añadir al pesto un poco de ralladura de limón o unas gotas de su zumo.
- En lugar de mortadela, prueba con prosciutto cotto o un jamón cocido de buena calidad y textura delicada.