Ligero, aromático y con un aire verdaderamente festivo: este suflé de salmón ahumado con eneldo tiene una textura sedosa sobre una base de bechamel, un delicado toque cítrico y un brillo verde que lo vuelve irresistible en la mesa. Es una entrada caliente perfecta para una cena familiar, un brunch especial o una velada con aperitivos. Parece sofisticado, pero se prepara con sorprendente facilidad y siempre queda impecable.
Ingredientes
- Salmón ahumado — 150 g, cortado en cubitos pequeños
- Eneldo fresco — 10 g, finamente picado
- Huevos — 4 unidades, separadas las claras y las yemas
- Leche — 300 ml
- Mantequilla — 40 g para la salsa + 10 g para engrasar los moldes
- Harina de trigo — 40 g
- Queso curado (Gruyère o parmesano) — 60 g, rallado
- Ralladura de limón — 1 cdta.
- Zumo de limón — 1 cdta. (opcional)
- Sal — una pizca
- Pimienta negra molida — 1/4 cdta.
- Nuez moscada — 1/8 cdta.
- Pan rallado — 1 cda. para los moldes
Receta paso a paso
- Precalienta el horno a 190 °C. Unta 4 ramequines individuales con mantequilla (10 g) y espolvorea las paredes con pan rallado; sacude el exceso. Coloca los moldes sobre una bandeja de horno.
- Prepara la base: derrite 40 g de mantequilla a fuego medio, añade la harina y mezcla con varillas hasta obtener una pasta; cocina 1 minuto.
- Vierte la leche poco a poco, batiendo sin parar hasta que la mezcla quede lisa. Cocina 3–4 minutos, hasta que espese como una bechamel.
- Retira del fuego e incorpora el queso rallado hasta que se funda. Salpimenta y añade la nuez moscada. Agrega la ralladura de limón y, si quieres, el zumo.
- Cuando la base esté templada, incorpora las yemas una a una. Añade el salmón ahumado y el eneldo, y mezcla con suavidad.
- En otro bol, monta las claras con una pizca de sal hasta que formen picos suaves.
- Integra las claras a la mezcla en 3 tandas, con movimientos envolventes y de abajo arriba, para conservar el aire.
- Reparte la preparación en los moldes casi hasta el borde, dejando unos 5 mm. Pasa el pulgar por el borde interior de cada molde para ayudar a que el suflé suba recto.
- Hornea 18–22 minutos, hasta que haya subido bien y la superficie esté dorada. No abras el horno durante los primeros 15 minutos.
- Sírvelo enseguida, cuando el suflé siga alto, ligero y muy caliente.
Valor nutricional por ración
| Valor | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | ≈ 387 kcal |
| Proteínas | ≈ 23.5 g |
| Grasas | ≈ 26 g |
| Carbohidratos | ≈ 12.8 g |
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Consejos y variaciones
- Elige un queso con personalidad: el Gruyère aporta notas mantecosas y de fruto seco, mientras que el parmesano suma un punto más salino y sabroso.
- Vigila la temperatura de la base: debe estar templada para que las yemas no cuajen.
- No batas en exceso las claras al incorporarlas; el suflé perderá volumen.
- Variación: sustituye parte de la leche (hasta 50 ml) por nata al 20% para una textura más rica.
- Toque extra: una pizca de rábano picante recién rallado realza las notas ahumadas del salmón.
FAQ
¿Por qué se baja el suflé y cómo evitarlo?
Lo más habitual es que las claras no estén bien montadas o que se mezclen con demasiada fuerza. Bátelas hasta picos suaves e incorpóralas con espátula en 2–3 tandas. No abras el horno durante los primeros 15 minutos de cocción.
¿Se puede sustituir el salmón ahumado por otro pescado?
Sí, funcionan muy bien el salmón marinado en sal, la trucha o incluso el bacalao ahumado. Ajusta la sal al final, porque cada pescado tiene un nivel de salazón distinto.
¿En qué moldes conviene hornear el suflé?
Lo ideal son ramequines de cerámica de 200–250 ml. Permiten que el suflé suba de forma uniforme y se cocine hasta el centro sin resecar los bordes.