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Cerdo jugoso en salsa cremosa con champiñones, hecho en sartén

    Tiernos trozos de cerdo en una salsa cremosa y espesa con champiñones: esa cena casera que se prepara en poco tiempo y sabe a cocina de restaurante. El perfume de los champiñones, la suavidad de la carne y la textura sedosa de la nata convierten este plato en una opción muy versátil. Sírvelo con pasta, puré de patatas o arroz y tendrás una comida completa para toda la familia.

    Ingredientes

    • Cerdo (lomo o solomillo) — 600 g
    • Champiñones — 300 g
    • Cebolla — 1 ud.
    • Ajo — 2 dientes
    • Nata para cocinar 20–25% — 200 ml
    • Mantequilla — 30 g
    • Aceite vegetal — 1 cda.
    • Harina — 1 cda. (opcional, para espesar ligeramente)
    • Vino blanco seco — 50 ml (opcional)
    • Caldo de pollo o agua — 100 ml
    • Tomillo seco — 0,5 cdta.
    • Perejil — 10 g
    • Sal — al gusto
    • Pimienta negra — al gusto

    Cómo prepararlo

    1. Prepara los ingredientes: seca el cerdo con papel de cocina, limpia rápidamente los champiñones y sécalos, y pela la cebolla y el ajo.
    2. Corta el cerdo en tiras finas o en pequeños medallones, siempre atravesando la fibra. Salpimienta al gusto.
    3. Si quieres, espolvorea ligeramente la carne con harina y sacude el exceso: ayudará a que la salsa quede más ligada y suave.
    4. Calienta en una sartén la mezcla de aceite y mantequilla a fuego medio-alto.
    5. Marca el cerdo en tandas hasta que quede dorado, 2–3 minutos por cada lado, para que no pierda sus jugos. Reserva en un plato.
    6. En la misma sartén, sofríe la cebolla picada fino hasta que esté tierna y ligeramente caramelizada, 3–4 minutos.
    7. Añade los champiñones laminados, sube el fuego y cocina hasta que se doren y se evapore el exceso de agua, 5–6 minutos.
    8. Si vas a usar vino, añádelo y deja que reduzca a la mitad, raspando el fondo para aprovechar los jugos tostados.
    9. Incorpora el caldo y la nata, añade el tomillo, lleva a un hervor suave y cocina 3–4 minutos hasta que espese un poco.
    10. Devuelve el cerdo a la sartén, mezcla y cocina 3–5 minutos más, hasta que quede en su punto y jugoso.
    11. Añade el ajo picado, ajusta de sal y pimienta, retira del fuego y deja reposar 2 minutos.
    12. Termina con perejil picado y sirve con tu guarnición favorita.

    Valor nutricional por ración

    Calorías480 kcal
    Proteínas33 g
    Grasas33 g
    Hidratos de carbono9 g
    Azúcar3 g
    Sodio1,2 g
    Fibra1 g

    Presentación y guarniciones

    Las mejores combinaciones para este plato son la pasta, el puré de patatas, el arroz o una polenta suave. Una ensalada ligera de hojas crujientes con aliño de limón aporta frescura y equilibrio.

    📹 Mira la receta en vídeo en nuestro canal de Telegram: @recetas_de

    Consejos y variaciones

    • Elige el corte: el solomillo es el más tierno; el lomo es más magro; la aguja queda más jugosa, pero conviene cocinarla un minuto más.
    • Sellar la carne en tandas evita que se cueza en su propio jugo y asegura un dorado bonito.
    • Usa nata con al menos 20% de materia grasa para obtener una salsa estable y aterciopelada.
    • Sin harina: simplemente reduce la salsa 2–3 minutos más hasta lograr la textura deseada.
    • Sin vino: sustitúyelo por la misma cantidad de caldo y añade una pizca de ralladura de limón para dar brillo.
    • Champiñones: también puedes usar setas de ostra o setas silvestres, previamente cocidas si hace falta.
    • Toque de sabor: añade una cucharadita de mostaza de Dijon o una pizca de pimentón a la salsa.

    Preguntas frecuentes

    ¿Se puede sustituir la nata por crema agria?

    Sí. Usa crema agria al 20% y mézclala con un par de cucharadas de caldo templado. Incorpórala fuera del hervor fuerte para que la salsa quede homogénea.

    ¿Qué hago si la salsa queda demasiado líquida?

    Redúcela a fuego medio durante 2–4 minutos o añade media cucharadita de maicena disuelta en agua fría y calienta hasta que espese.

    ¿Qué sartén es mejor usar?

    Una de fondo grueso o de hierro fundido: conserva muy bien el calor y ayuda a conseguir un dorado apetecible sin resecar la carne.