Esta cena vibrante combina trozos de pollo jugoso con una costra cajún especiada, brócoli crujiente al dente y una salsa Alfredo aterciopelada que envuelve cada cinta de fettuccine. Se prepara en 40 minutos, aporta un aire de restaurante en casa y es perfecta cuando apetece algo realmente cremoso y reconfortante.
Ingredientes
- Fettuccine — 300 g
- Pechuga de pollo — 500 g
- Condimento cajún — 2 cucharaditas
- Brócoli, en ramilletes — 300 g
- Aceite de oliva — 1 cucharada
- Mantequilla — 30 g
- Ajo — 3 dientes
- Nata para cocinar, 33% — 300 ml
- Parmesano rallado — 80 g
- Sal — 3/4 cucharadita o al gusto
- Pimienta negra — 1/4 cucharadita
- Zumo de limón — 1 cucharadita (opcional)
- Perejil picado — 2 cucharadas
- Agua de cocción de la pasta — 100 ml (si es necesario)
Receta paso a paso
- Pon a hervir una olla grande con agua salada y cuece el fettuccine hasta que esté al dente. Dos minutos antes de terminar, añade los ramilletes de brócoli a la olla. Escurre, reservando 100 ml de agua de cocción almidonada.
- Mientras se cuece la pasta, seca la pechuga de pollo y córtala en tiras. Mezcla con el condimento cajún y una pizca de sal.
- Calienta el aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto. Cocina el pollo 5–6 minutos, hasta que se dore y quede bien hecho. Retira a un plato.
- En la misma sartén, derrite la mantequilla, añade el ajo picado fino y cocina 20–30 segundos, solo hasta que desprenda su aroma.
- Vierte la nata, lleva a un hervor suave y baja el fuego a medio. Incorpora el parmesano, removiendo hasta obtener una salsa lisa y homogénea. Si hace falta, añade un poco del agua de cocción para lograr una textura sedosa.
- Devuelve el pollo a la salsa. Ajusta con sal, pimienta negra y, si quieres, una gota de zumo de limón para equilibrar.
- Añade el fettuccine y el brócoli, mezcla bien y calienta 1 minuto para que la salsa lo cubra todo.
- Sirve de inmediato, terminado con perejil picado y un poco más de parmesano al gusto.
Valor nutricional por ración
| Calorías | 900 kcal |
|---|---|
| Proteínas | 54 g |
| Grasas | 46 g |
| Hidratos de carbono | 72 g |
| Fibra | 5 g |
| Sodio | 950 mg |
📹 Mira la videorreceta en nuestro canal de Telegram: @recetas_de
Consejos y variaciones
- Versión más ligera: sustituye la mitad de la nata por caldo de pollo o de verduras, y parte del parmesano por queso crema bajo en grasa. La salsa seguirá siendo cremosa, pero más ligera.
- Textura correcta de la salsa: mantén el fuego medio, sin hervir con fuerza, añade el queso poco a poco y ajusta la densidad con agua de cocción de la pasta; ayuda a que la salsa quede más sedosa.
- Sin gluten: utiliza pasta sin gluten y comprueba que el condimento cajún no contenga rellenos de trigo.
- Sustituciones: en lugar de brócoli, prueba con espárragos, espinacas o guisantes; el pollo puede cambiarse por gambas (2–3 minutos de cocción).
- Picante al gusto: si tu mezcla cajún es suave, añade una pizca de cayena o copos de chile.
- Conservación: guarda las sobras ya frías en la nevera hasta 2 días; al recalentar, añade un poco de agua o leche para devolverle la cremosidad.
Preguntas frecuentes
¿Puedo sustituir el fettuccine por otra pasta?
Sí, funcionan muy bien los tagliatelle, linguine o formatos cortos como los penne. Lo importante es cocerla al dente para que no se pase dentro de la salsa.
¿Cómo hacer el plato menos calórico?
Sustituye la mitad de la nata por caldo, reduce el parmesano a 50 g y añade más brócoli. Así conservarás el sabor y la cremosidad, pero con menos calorías.
¿Con qué puedo reemplazar el condimento cajún?
Mezcla pimentón, ajo en polvo, tomillo, orégano, pimienta molida, cayena y una pizca de sal: obtendrás una mezcla cajún casera con un perfil muy parecido.