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Patatas fritas tipo waffle con rejilla crujiente

    Las patatas fritas tipo waffle son finas láminas con un delicado dibujo en rejilla (pommes gaufrettes), que quedan increíblemente crujientes gracias al corte correcto y a la doble fritura. Es un aperitivo vistoso, con aire de bistrot y de mercado gastronómico, pero con una textura tan especial que se vuelve irresistible desde el primer bocado.

    Ingredientes

    • Patatas ricas en almidón (tubérculos grandes) — 800 g
    • Aceite vegetal para freír — 1000 ml
    • Agua con hielo — 1500 ml
    • Vinagre al 9% — 1 cucharada
    • Sal — 1 cucharadita
    • Pimentón ahumado — 1/2 cucharadita (opcional)
    • Polvo de ajo — 1/2 cucharadita (opcional)
    • Pimienta negra molida — 1/4 cucharadita (opcional)

    Receta paso a paso

    1. Preparar las patatas. Lávalas y, si lo prefieres, pélalas. Para conseguir el mejor crujiente, elige variedades con alto contenido en almidón.
    2. Cortar la rejilla waffle. Usa una mandolina con disco o accesorio waffle: haz un corte de 3–4 mm de grosor y gira la patata 90° antes de cada nuevo corte para crear el dibujo en rejilla.
    3. Remojo. Pasa las láminas a un bol con agua muy fría y vinagre durante 15 minutos para eliminar el exceso de almidón y reforzar la estructura.
    4. Secado. Escurre el agua y seca las láminas con un paño o papel hasta retirar toda la humedad: este paso es clave para el crujiente y para freír con seguridad.
    5. Primer frito (blanqueado). Calienta el aceite a 150°C. Fríe por tandas durante 2–3 minutos, hasta que tomen un tono dorado pálido y queden tiernas. Pásalas a una rejilla y deja que escurran.
    6. Segundo frito. Sube la temperatura del aceite a 180°C. Devuelve las láminas al aceite durante 1–2 minutos, hasta que queden ámbar y bien crujientes.
    7. Sazonar y servir. Pásalas a una rejilla o a papel, sala de inmediato y, si te apetece, añade pimentón, polvo de ajo y pimienta. Sírvelas bien calientes con tus salsas favoritas.

    Valor nutricional

    ValorPor ración
    Calorías360 kcal
    Proteínas5 g
    Grasas18 g
    Grasas saturadas2,5 g
    Carbohidratos44 g
    Fibra4 g
    Azúcares1,5 g
    Sodio400 mg

    Servicio y conservación

    • Sírvelas enseguida, cuando las láminas estén en su punto más crujiente.
    • Los dips que mejor les van: alioli de ajo, kétchup, salsa de queso, nata agria con hierbas y barbacoa.
    • Si necesitas mantenerlas un rato, deja las patatas ya fritas en el horno a 90–100°C sobre una rejilla para conservar el crujiente.
    • Para recalentar, 5–7 minutos en el horno a 200°C sobre una rejilla. El microondas ablandará la superficie, así que no se recomienda.

    📹 Mira la receta en vídeo en nuestro canal de Telegram: @recetas_de

    Consejos y variaciones

    • Si no tienes mandolina, usa un cuchillo dentado o acanalado: corta discos finos girando la patata 90° antes de cada corte. No tendrás la rejilla completa, pero sí una textura ondulada muy bonita.
    • La temperatura lo es todo: vigila el aceite con un termómetro. A 150°C se hace el primer frito suave; a 180°C, el acabado crujiente.
    • El grosor ideal es de 3–4 mm: da el mejor equilibrio entre crocante y firmeza. Más finas, se rompen con facilidad; más gruesas, cuesta secarlas bien.
    • Seca muy bien las láminas antes de freír: la humedad es el peor enemigo del crujiente.
    • Añade los condimentos justo después del segundo frito: se adhieren mejor a la superficie caliente.
    • Para un crujiente más marcado, añade 1 cucharada de vinagre al agua de remojo: ayuda a reforzar la estructura de las láminas.

    Preguntas frecuentes

    ¿Se pueden hacer sin mandolina?

    Sí. Usa un cuchillo dentado o acanalado y gira la patata 90° antes de cada corte. Saldrán patatas onduladas, sin rejilla completa, pero muy crujientes.

    ¿Cómo evitar que se ablanden?

    Sécalas bien después del remojo, fríe por tandas, respeta las temperaturas de 150°C y 180°C, sala después del segundo frito y sírvelas al momento.

    ¿Qué variedad de patata conviene usar?

    Las variedades con mucho almidón, como las tipo Idaho o Russet, son ideales. La patata nueva, con más agua, queda menos crujiente.

    ¿Se pueden hornear en lugar de freír?

    Sí, aunque el crujiente será más suave. Unta las láminas con aceite, hornéalas a 220°C (con ventilador) durante 15–20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, y luego déjalas 5 minutos más en la parte alta del horno para secarlas bien.