Estas gambas al estilo singapurense conquistan por el contraste de texturas: una costra crujiente por fuera y un glaseado sedoso de mantequilla con ajo, hojas de curry y chile picante por dentro. La leche evaporada aporta una densidad aterciopelada a la salsa, mientras que la yema la liga con delicadeza y la vuelve especialmente suave. Sírvelas con arroz jazmín o con fideos.
Ingredientes
- Para las gambas
- Gambas grandes — 375 g
- Sal — 1 cdta.
- Maicena — 1/2 taza
- Aceite vegetal para freír — 1/2 taza
- Para la salsa de mantequilla
- Aceite vegetal — 2 cdas.
- Mantequilla sin sal — 50 g
- Yema de huevo — 1 ud. (mezclar con 1–2 cdtas. de agua)
- Ajo — 7 dientes, picado fino
- Hojas de curry — 5 g
- Chile ojo de pájaro — 3 uds., en rodajas
- Leche evaporada sin azúcar — 1 taza
- Sal — 1,5 cdtas. (o al gusto)
- Azúcar — 1 cdta. (o al gusto)
- Agua — 1–2 cdtas. (para la yema)
Cómo preparar
- Prepara las gambas: pélalas si lo deseas y sécalas muy bien. Sazónalas con sal (1 cdta.) y rebózalas de manera uniforme en la maicena, sacudiendo el exceso. Mezcla antes la yema con 1–2 cdtas. de agua.
- Fríelas: calienta 1/2 taza de aceite vegetal en una sartén amplia a fuego medio-alto. Cocina las gambas en tandas durante 1–2 minutos por lado, hasta que estén doradas y crujientes. Retíralas sobre una rejilla o papel absorbente.
- Haz la base de la salsa: en otra sartén, calienta 2 cdas. de aceite vegetal y funde la mantequilla. Añade el ajo, las hojas de curry y el chile, y sofríe 30–60 segundos, hasta que desprendan un aroma intenso.
- Incorpora la parte láctea: añade la leche evaporada, la sal y el azúcar. Baja a fuego medio y vierte la yema en hilo fino, sin dejar de remover, hasta que la salsa espese ligeramente y quede homogénea.
- Integra: pasa las gambas fritas a la salsa hirviendo y mezcla con suavidad para que cada pieza quede bien glaseada. Calienta 1–2 minutos y sirve de inmediato.
Valor nutricional por porción
| Calorías | ≈ 550 kcal |
|---|---|
| Proteínas | ≈ 35 g |
| Grasas | ≈ 38 g |
| Carbohidratos | ≈ 28 g |
| Sodio | ≈ 1200 mg |
| Fibra | ≈ 1 g |
| Azúcares | ≈ 7 g |
El valor nutricional es aproximado y depende de la cantidad de aceite absorbida y de los productos utilizados.
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Consejos y variaciones
- Introduce la yema en hilo fino y a fuego medio, removiendo sin parar, para que la salsa no se corte.
- Ajusta el picante con la cantidad de chile y de semillas: para una versión más suave, usa 1 chile sin semillas.
- ¿No encuentras hojas de curry? Sustitúyelas por una tira de ralladura de lima y 1–2 hojas de lima kaffir, o simplemente omítelas; el sabor cambiará, pero el plato seguirá equilibrado.
- Para una costra bien crujiente, seca las gambas a conciencia y fríelas en tandas en aceite bien caliente.
- Para servir, quedan deliciosas con arroz basmati o jazmín, fideos de arroz y unas rodajas de pepino para aportar frescor.
Preguntas frecuentes
¿Con qué puedo sustituir las hojas de curry si no las encuentro?
No hay un sustituto perfecto, pero puedes usar una hoja de lima kaffir o una tira de ralladura de lima para aportar frescor cítrico, o simplemente añadir más ajo y una pizca de curry en polvo. El resultado será distinto, pero seguirá siendo muy sabroso.
¿Se puede usar leche condensada azucarada en lugar de leche evaporada?
No, hace falta una base láctea sin azúcar. Si no tienes evaporated milk, sustitúyela por una mezcla de nata del 10–20% y leche a partes iguales, o reduce la leche a fuego muy suave hasta un 20–25% de su volumen.
¿Puedo usar gambas congeladas?
Sí. Descongélalas por completo en el frigorífico y sécalas muy bien con papel de cocina; así la maicena se adherirá mejor y la costra quedará crujiente.