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Pasta con albóndigas de pollo en salsa cremosa de tomate

    Albóndigas de pollo tiernas, tomates jugosos, espinacas y nata sedosa se unen en una sola sartén para lograr una pasta reconfortante, de sabor redondo e intenso, en solo 40 minutos. Poca vajilla, mucho disfrute: dore las albóndigas, añada el caldo y la nata, incorpore la pasta y cocine hasta el punto perfecto ‘al dente’.

    Ingredientes

    Para las albóndigas

    • 300 g de muslo de pollo sin hueso ni piel
    • 1/2 cebolla
    • 1 diente de ajo
    • 30 g de nata (10–33%)
    • Perejil, unas ramitas
    • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
    • Aceite vegetal para freír

    Para la pasta

    • 200 g de pasta (formato corto)
    • 250 g de tomate (fresco en temporada; fuera de temporada, el tomate cherry va muy bien)
    • 2 dientes de ajo
    • 70 g de espinacas
    • 100 g de nata (10–33%)
    • 350 ml de caldo de pollo
    • Parmesano para servir
    • Perejil para servir
    • Sal y pimienta al gusto

    Receta paso a paso

    1. Caliente una sartén con un poco de aceite a fuego medio. Sofría la cebolla picada fina y 1 diente de ajo durante 3–4 minutos, hasta que estén blandos y aromáticos. Deje enfriar.
    2. Pase la cebolla y el ajo a un vaso de batidora, añada el muslo de pollo, 30 g de nata, una pizca de sal y pimienta, y un poco de perejil. Triture hasta obtener una mezcla homogénea.
    3. Con las manos húmedas, forme albóndigas pequeñas y del mismo tamaño.
    4. En la misma sartén, añada un poco más de aceite y dore las albóndigas por todos lados hasta que estén doradas, 5–6 minutos. Retírelas a un plato.
    5. Trocee los tomates (o parta por la mitad los cherry) y saltéelos en la sartén durante 2–3 minutos, hasta que se ablanden. Añada los 2 dientes de ajo restantes y cocine 30 segundos más.
    6. Incorpore las espinacas, vierta 100 g de nata y 350 ml de caldo, y lleve a un hervor suave. Añada la pasta y vuelva a poner las albóndigas en la sartén.
    7. Tape y cocine, removiendo de vez en cuando, hasta que la pasta esté ‘al dente’ según el tiempo del paquete (normalmente 8–12 minutos). Ajuste de sal y pimienta.
    8. Retire del fuego, espolvoree con parmesano rallado y perejil fresco. Sirva enseguida.

    Información nutricional

    Ración Kcal Proteínas Grasas Hidratos de carbono
    1 de 3 560 32 g 22 g 52 g

    📹 Vea la receta en vídeo en nuestro canal de Telegram: @recetas_de

    Consejos y variantes

    • Pasta: los formatos cortos como penne, farfalle o fusilli sujetan mejor la salsa y los trozos de albóndiga.
    • Nata: puede sustituirla por nata al 10% para una versión más ligera o por nata de coco para una opción sin lactosa.
    • Tomates: en invierno, utilice tomate troceado en conserva (unos 200–250 g), añadiendo su jugo junto con el caldo.
    • Albóndigas: también puede usar una picadora; no procese en exceso para que la mezcla no quede pegajosa.
    • Consistencia: si la salsa espesa demasiado rápido, añada 50–80 ml más de caldo caliente o agua.

    Servicio y conservación

    Sírvala de inmediato, con abundante parmesano y pimienta negra recién molida. Guarde las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días; recaliente en una sartén con un poco de caldo o agua para devolverle su textura cremosa.

    FAQ

    ¿Puedo sustituir el muslo de pollo por pechuga?

    Sí, pero el muslo es más jugoso y da albóndigas más tiernas. Si usa pechuga, añada 1 cda de nata o 1 cdta de aceite de oliva para aportar jugosidad.

    ¿Qué tipo de pasta queda mejor?

    Los formatos cortos como penne, fusilli o farfalle sujetan muy bien la salsa y los trozos de albóndiga. También puede usar espaguetis, pero remueva de vez en cuando para que no se peguen.

    ¿Con qué puedo sustituir las espinacas?

    La rúcula, la kale tierna o incluso espinacas congeladas funcionan muy bien. Añada las hojas al final para conservar el color y el sabor fresco.