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Pollo jugoso en salsa cremosa de tomate con especias

    Los trozos tiernos de pollo se cocinan a fuego lento en una salsa cremosa de tomate, con ajo y especias. La técnica es sencilla: primero se sofríe el concentrado de tomate para concentrar su sabor y después se guisa con agua con gas, lo que deja la carne especialmente suave y jugosa y la salsa, aterciopelada y fragante. Es un plato reconfortante para la cena familiar, hecho en una sola sartén y con un resultado siempre fiable.

    Ingredientes

    • Muslos de pollo o trozos con hueso — 800–1000 g
    • Tomate concentrado — 1–2 cucharadas
    • Ajo prensado — 2–3 dientes
    • Sal — 1 cucharadita
    • Pimentón — 1 cucharadita
    • Pimienta negra molida — 1 cucharadita
    • Hierbas secas (italianas, orégano o hierbas provenzales) — 1 cucharadita
    • Nata para cocinar 20–30 % o leche — 120 ml
    • Agua con gas — 120 ml
    • Aceite vegetal — para freír

    Preparación paso a paso

    1. Calienta una sartén a fuego medio, añade un poco de aceite vegetal y coloca el tomate concentrado. Sofríelo durante 1–2 minutos, hasta que se caramelice ligeramente y desprenda un aroma intenso.
    2. Añade el ajo, la sal, el pimentón, la pimienta negra y las hierbas secas. Remueve rápido para que las especias suelten su perfume y se integren con el tomate.
    3. Incorpora los trozos de pollo sobre esa base especiada y dóralos 3–4 minutos por cada lado.
    4. Vierte la nata o la leche y el agua con gas, y mezcla con cuidado para que la salsa envuelva el pollo de manera uniforme.
    5. Baja el fuego al mínimo, tapa y cocina a fuego lento 25–30 minutos, hasta que la carne esté tierna y completamente hecha.
    6. Retira la tapa y, si hace falta, reduce la salsa 3–5 minutos hasta lograr el espesor deseado. Prueba de sal, ajusta al gusto y sirve bien caliente.

    Con qué servirlo

    • Puré de patatas esponjoso o arroz basmati
    • Pasta corta o bulgur
    • Pan crujiente para la salsa y una ensalada simple de hojas verdes

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    Consejos y variantes

    • La nata puede sustituirse por leche entera del 3,2 %; la salsa quedará más ligera, pero seguirá siendo cremosa.
    • El agua con gas ayuda a ablandar antes las fibras y deja la salsa más delicada; este truco funciona especialmente bien con trozos con hueso.
    • Si usas pechuga de pollo, reduce el tiempo de cocción a 12–15 minutos para conservar la jugosidad.
    • Si te gusta un punto picante, añade una pizca de copos de chile o pimentón ahumado.
    • Versión sin lactosa: usa nata de coco, que combina muy bien con el tomate y las especias.

    Valor nutricional por porción

    Calorías 560 kcal
    Proteínas 38 g
    Grasas 40 g
    Carbohidratos 7 g
    Fibra 1 g
    Azúcar 4 g
    Sodio 1,6 g

    FAQ

    ¿Para qué añadir agua con gas?

    La ligera carbonatación ayuda a ablandar la carne más rápido y deja la salsa más fina sin necesidad de una cocción larga. No se percibe el sabor de la bebida en el plato terminado.

    ¿Con qué se pueden sustituir la nata?

    Sirve leche entera del 3,2 %, una mezcla de leche con una cucharada de crema agria o nata sin lactosa. La salsa quedará un poco menos espesa, pero conservará su suavidad cremosa.

    ¿Se puede preparar con pechuga de pollo?

    Sí, pero conviene reducir el tiempo de cocción a 12–15 minutos después de que la salsa rompa a hervir. La pechuga se cocina antes y hay que evitar que se seque.