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Patatas Hasselback con jamón y queso al horno

    Las patatas Hasselback, doradas y crujientes en la superficie, se abren en abanicos delicados que dejan asomar láminas de jamón y queso fundente. El resultado es una preparación vistosa, con bordes tostados, interior tierno y un aroma mantecoso irresistible. Funciona igual de bien como entrante caliente que como guarnición generosa para carnes y aves, y se prepara en casa con ingredientes sencillos y un corte preciso que marca toda la diferencia.

    Ingredientes

    • Patatas medianas — 6 uds.
    • Jamón cocido — 150 g
    • Queso semicurado (gouda, cheddar, maasdam) — 150 g
    • Mantequilla, derretida — 40 g
    • Aceite de oliva — 1 cucharada
    • Ajo — 2 dientes
    • Pimentón dulce — 1 cucharadita
    • Sal — 3/4 cucharadita
    • Pimienta negra molida — 1/4 cucharadita
    • Tomillo fresco — 2 ramitas (opcional)
    • Perejil — 10 g, para servir

    Cómo preparar

    1. Precalienta el horno a 200 °C. Cubre una bandeja con papel de horno.
    2. Lava bien las patatas y sécalas. Coloca cada una entre dos brochetas o palillos de madera y haz cortes muy seguidos a lo ancho, sin llegar hasta el final, dejando unos 3–5 mm sin cortar.
    3. Mezcla la mantequilla derretida con el aceite de oliva, el ajo picado, el pimentón, la sal y la pimienta. Si quieres, añade las hojitas de tomillo.
    4. Dispón las patatas en la bandeja con los cortes hacia arriba y pincélalas con la mezcla, procurando que entre bien en las hendiduras.
    5. Hornea durante 30 minutos; después saca la bandeja y abre con cuidado las láminas con una espátula o un cuchillo.
    6. Corta el jamón y el queso en láminas finas e introdúcelas en cada dos cortes de la patata.
    7. Vuelve a meterlas en el horno y hornea 15–20 minutos más, hasta que estén bien doradas y el queso se haya fundido.
    8. Si quieres una superficie todavía más crujiente, gratina 2–3 minutos al final. Deja reposar 5 minutos.
    9. Espolvorea con perejil picado y sirve caliente, como plato principal ligero o como guarnición.

    Presentación y conservación

    Sirve las patatas Hasselback recién hechas, con un poco de verde por encima y la salsa que más te guste: crema agria con mostaza, yogur con ajo o salsa de tomate casera. Si sobra alguna, consérvala en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días; para devolverle el punto crujiente, recalienta en el horno a 180 °C durante 8–10 minutos.

    Información nutricional

    Ración1/4 de la receta
    Calorías485 kcal
    Proteínas21 g
    Grasas27 g
    Grasas saturadas12 g
    Hidratos de carbono39 g
    Fibra5 g
    Azúcares3 g
    Sodio1200 mg

    📹 Mira la receta en vídeo en nuestro canal de Telegram: @recetas_de

    Consejos y variaciones

    • Cortes uniformes: coloca las patatas entre brochetas de madera o palillos de brocheta para que el cuchillo se detenga y no atraviese el tubérculo.
    • Elección del queso: los semicurados se funden de manera homogénea; para un efecto más elástico, añade un poco de mozzarella al gouda o al cheddar.
    • Sin jamón: sustituye por pavo, bacon, pollo ahumado o deja solo queso y hierbas para una versión vegetariana.
    • Especias: prueba con pimentón ahumado, ajo granulado, romero o una mezcla de hierbas italianas.
    • Patatas pequeñas: se hacen antes; comprueba el punto a partir de los 35–40 minutos de cocción.

    Preguntas frecuentes

    ¿Cómo hacer los cortes de las patatas Hasselback de forma rápida y limpia?

    Coloca la patata entre dos brochetas de madera o palillos de brocheta y realiza cortes muy seguidos, con una separación de 2–3 mm. Las guías harán de tope para que el cuchillo no la atraviese por completo.

    ¿Qué queso es mejor para esta receta?

    Lo ideal son quesos semicurados que fundan bien y mantengan cierta estructura: gouda, maasdam o cheddar. Para una textura más hilada, añade un poco de mozzarella.

    ¿Se puede hacer sin jamón o dejarla preparada con antelación?

    Sí, el jamón puede sustituirse por pavo, bacon o eliminarse por completo. Las patatas ya horneadas se conservan hasta 2 días en la nevera y se recalientan en el horno a 180 °C durante 8–10 minutos.