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Bollos esponjosos de pollo y queso fundente

    Bollos suaves, aromáticos e irresistiblemente jugosos con pollo y queso fundente: una receta casera reconfortante, de miga tierna y corteza dorada, perfecta para un tentempié, la fiambrera, un picnic o una cena ligera.

    Ingredientes

    • Leche — 250 ml, tibia
    • Azúcar — 1 cda.
    • Levadura seca — 7 g
    • Huevo — 1 ud.
    • Sal — 1 cdta.
    • Mantequilla — 50 g, derretida
    • Harina de trigo — 450 g
    • Pechuga de pollo — 350 g, cocida o asada
    • Cebolla — 1 ud.
    • Ajo — 2 dientes
    • Mozzarella — 200 g, rallada
    • Nata agria — 2 cdas.
    • Pimentón — 1 cdta.
    • Pimienta negra molida — 0,5 cdta.
    • Hierbas frescas — 2 cdas., picadas
    • Huevo para pincelar — 1 ud.
    • Leche para pincelar — 1 cda.
    • Sésamo — 1 cda. (opcional)

    Receta paso a paso

    1. Activa la levadura: disuelve el azúcar y la levadura en la leche tibia y deja reposar 10 minutos, hasta que aparezca espuma.
    2. Amasa la masa: añade el huevo, la sal y la mantequilla derretida; incorpora la harina poco a poco y trabaja hasta obtener una masa suave y elástica.
    3. Primer levado: coloca la masa en un bol engrasado, cúbrela y deja que repose en un lugar templado durante 60-70 minutos.
    4. Prepara el relleno: pica la cebolla y sofríela hasta que esté tierna; añade el ajo picado durante 30-60 segundos y deja enfriar.
    5. Mezcla el pollo, la cebolla con ajo, la nata agria, el pimentón, la pimienta y las hierbas picadas; incorpora la mozzarella rallada.
    6. Divide la masa en 12 porciones y estira cada una en forma de disco.
    7. Coloca una cucharada generosa de relleno en el centro, cierra bien los bordes y dispón los bollos con la unión hacia abajo sobre una bandeja con papel de horno.
    8. Segundo levado: cubre y deja reposar 20 minutos. Mezcla el huevo con la leche, pinta las piezas y espolvorea con sésamo.
    9. Hornea a 180°C durante 18-22 minutos, hasta que estén bien dorados. Pásalos a una rejilla y deja reposar 10 minutos.
    10. Sirve templados, cuando el queso aún esté deliciosamente fundente.

    Valor nutricional por porción

    DatoCantidad
    Calorías290 kcal
    Proteínas16 g
    Grasas11 g
    Hidratos de carbono32 g
    Fibra1,5 g
    Azúcares3 g
    Sodio520 mg

    📹 Mira la receta en vídeo en nuestro canal de Telegram: @recetas_de

    Consejos y variaciones

    • En lugar de mozzarella, puedes usar sulguni, gouda o queso manchego semicurado; elige un queso que funda bien.
    • El relleno también queda estupendo con pavo cocido o con restos de pollo asado.
    • Para una textura más jugosa, añade 1-2 cdas. de caldo de pollo o un poco de queso crema al relleno.
    • Para que la base no se humedezca, hornea los bollos sobre una bandeja bien caliente.
    • Si te gusta un toque picante, añade una pizca de copos de chile o un poco de salsa picante al relleno.

    Cómo servir

    Sirve los bollos templados con una ensalada ligera, salsa de yogur, salsa fresca picante o un dip de tomate. Son ideales para un picnic o para llevar.

    Conservación y recalentado

    Guárdalos en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Recalienta durante 5-7 minutos en el horno a 160°C o 1-2 minutos en el microondas. También se congelan muy bien: deja que se enfríen, envuélvelos y congélalos hasta 1 mes; recaliéntalos sin descongelar durante 10-12 minutos en el horno a 170°C.

    Preguntas frecuentes

    ¿Se puede usar masa de levadura o de hojaldre comprada?

    Sí. El hojaldre dará una textura más hojaldrada, mientras que la masa de levadura quedará más esponjosa. Si usas masa comprada, el tiempo de levado suele ser menor; fíjate en cómo crecen las piezas.

    ¿Con qué sustituir la mozzarella para que el queso funda?

    Sirven sulguni, provolone, cheddar o una mezcla de quesos para pizza. Lo importante es elegir un queso con buena capacidad de fundido.

    ¿Puedo preparar el relleno con antelación?

    Sí. Guárdalo en la nevera hasta 24 horas en un recipiente cerrado. Antes de formar los bollos, remuévelo y, si hace falta, añade una cucharada de nata agria para darle más jugosidad.