Trozos tiernos de pechuga de pollo envueltos en una salsa espesa de nata y champiñones, con un toque de ajo y parmesano: la cena perfecta para dar sensación de restaurante en casa en apenas 30 minutos. Queda especialmente bien con pasta, arroz o un suave puré de patatas.
Ingredientes
- Pechuga de pollo — 600 g
- Champiñones — 300 g
- Cebolla — 1 ud.
- Ajo — 3 dientes
- Nata para cocinar 20% — 200 ml
- Mantequilla — 30 g
- Aceite vegetal — 1 cda.
- Harina de trigo — 1 cda.
- Caldo de pollo o agua — 100 ml
- Parmesano rallado — 30 g
- Perejil fresco — 10 g
- Sal — 1 cdta. o al gusto
- Pimienta negra molida — 0,25 cdta.
- Pimentón dulce — 0,5 cdta.
- Zumo de limón — 1 cdta. (opcional)
Receta paso a paso
- Prepara los ingredientes: corta la pechuga en tiras de unos 1,5 cm de ancho, lamina los champiñones, corta la cebolla en medias lunas y pica finamente el ajo.
- Seca el pollo con papel, sazónalo con sal, pimienta y pimentón. Mezcla bien.
- Calienta una sartén a fuego medio con el aceite y la mantequilla. Dora el pollo durante 4–5 minutos hasta que coja un ligero color dorado y retíralo a un plato.
- En la misma sartén, sofríe la cebolla durante 2 minutos. Añade los champiñones y cocina 5–6 minutos, hasta que pierdan el exceso de agua. Incorpora el ajo y cocina 30 segundos más.
- Espolvorea la harina sobre las verduras y remueve rápidamente durante 30 segundos para que se tueste ligeramente y espese la salsa.
- Vierte el caldo, mezcla hasta integrar, añade la nata y devuelve el pollo junto con los jugos acumulados en el plato.
- Cocina a fuego medio-bajo durante 5–7 minutos, hasta que la salsa espese y el pollo esté completamente hecho. Agrega el parmesano rallado y, si quieres, el zumo de limón. Rectifica de sal y pimienta.
- Retira del fuego, añade el perejil picado y sirve bien caliente con pasta, arroz o puré de patatas.
Servicio y conservación
Sírvelo enseguida, mientras la salsa sigue sedosa y caliente. Las sobras se conservan en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Para recalentar, usa fuego suave y añade un poco de nata o agua si la salsa se ha espesado demasiado.
Información nutricional (por ración)
| Calorías | 395 kcal |
|---|---|
| Proteínas | 33 g |
| Grasas | 25 g |
| Hidratos de carbono | 9 g |
| Fibra | 1 g |
| Azúcares | 3 g |
| Sodio | 720 mg |
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Consejos y variaciones
- No sobrecalientes la salsa: si hierve con fuerza, la nata puede cortarse. Mantén un fuego medio o bajo.
- Sin gluten: sustituye la harina de trigo por maicena (0,5 cda., disuelta previamente en 2 cdas. de agua fría) y añádela al final.
- Más ligero: usa nata al 10% y reduce la mantequilla a 15 g. La salsa quedará algo menos intensa, pero seguirá siendo muy suave.
- Otros hongos: también funcionan setas o boletus; si son silvestres, cuécelos previamente hasta que estén listos.
- Toque picante: añade una pizca de chile seco o pimentón ahumado para un matiz más profundo.
FAQ
¿Puedo sustituir la nata por leche?
Sí, pero la salsa quedará menos sedosa. Para espesarla, añade un poco más de harina o usa maicena disuelta en agua fría.
¿Con qué puedo sustituir el parmesano en la salsa?
Usa cualquier queso curado con sabor intenso: grana padano, pecorino o incluso un curado intenso tipo manchego. Añádelo poco a poco y prueba la sal antes de servir.
¿Cómo saber que el pollo está hecho y no se ha secado?
Los trozos deben quedar firmes y jugosos, sin jugo rosado en el interior. La temperatura en el centro debe rondar los 72–74 °C. No lo dejes en el fuego más tiempo del necesario.