Estas pitas suaves y ligeras hechas en sartén se inflan con facilidad y forman un bolsillo hueco, perfecto para rellenar con un requesón delicado con hierbas frescas. Basta con ingredientes básicos y un poco de paciencia para el levado: el resultado son pitas aromáticas y calientes, sin necesidad de horno.
Ingredientes
- Harina de trigo — 300–400 g (según la fuerza de la harina)
- Agua tibia o leche — 200 ml
- Levadura seca — 1 cucharadita
- Azúcar — 1 cucharadita
- Sal — 1/2 cucharadita
- Requesón o queso blando — 200–250 g
- Hierbas frescas (eneldo, perejil) — al gusto
- Especias — al gusto (pimienta negra, pimentón, ajo en polvo)
Receta paso a paso
- Prepara la mezcla inicial: disuelve el azúcar y la levadura en el agua tibia o la leche y deja reposar 10 minutos, hasta que aparezca una ligera espuma.
- Amasa la masa: añade la sal y, poco a poco, incorpora la harina tamizada. Amasa 7–10 minutos hasta obtener una masa suave, ligeramente pegajosa y lisa.
- Primer levado: pasa la masa a un bol engrasado, cúbrela y déjala en un lugar cálido durante 60 minutos, hasta que doble su volumen.
- Formado: desgasifica la masa y divídela en 6 partes iguales. Haz bolas y estíralas en discos finos de 2–3 mm de grosor. Apenas enharines la mesa.
- Calienta bien una sartén seca a fuego medio hasta que esté bien caliente.
- Cocción: cocina los discos 1–2 minutos por cada lado. Deben hincharse rápido, formando bolsas de aire y un hueco en el interior. Reserva las pitas cocidas bajo un paño para mantenerlas tiernas.
- Relleno: machaca el requesón hasta que quede cremoso, añade una pizca de sal, las hierbas picadas y las especias al gusto. Mezcla bien.
- Servir: abre un corte en el borde de cada pita, separa el bolsillo y rellénalo con cuidado con la mezcla de requesón. Sírvelas enseguida, mientras estén calientes y blandas.
Valor nutricional (por 1 porción)
| Calorías | ≈ 270 kcal |
| Proteínas | ≈ 13 g |
| Grasas | ≈ 4 g |
| Hidratos de carbono | ≈ 44 g |
| Fibra | ≈ 2 g |
| Sodio | ≈ 300 mg |
📹 Ver receta en vídeo en nuestro canal de Telegram
Consejos y variaciones
- La temperatura correcta: el líquido debe estar tibio, no caliente, para no matar la levadura.
- El grosor importa: si los discos quedan demasiado gruesos no se inflarán; si son demasiado finos, se secarán. Lo ideal es 2–3 mm.
- La sartén debe estar bien caliente: un fuego bajo impide que queden esponjosas; uno demasiado fuerte quema la superficie.
- Relleno al gusto: sustituye el requesón por ricotta, queso feta suave o queso crema; añade cebolla salteada, hierbas frescas o un poco de chile.
- Para más suavidad: apila las pitas calientes y cúbrelas con un paño.
Conservación y servicio
- Sin relleno: guarda las pitas en una bolsa hasta 2 días a temperatura ambiente o congélalas hasta 1 mes. Recalienta en una sartén seca.
- Con relleno: lo mejor es servirlas al momento. Si hace falta, calienta las pitas ya rellenas brevemente en una sartén seca con tapa.
Preguntas y respuestas
¿Por qué las pitas no se inflaron y quedaron planas?
Lo más habitual es que la sartén no estuviera suficientemente caliente, que la masa se hubiera estirado demasiado gruesa o que no hubiera fermentado lo bastante. Asegúrate de que la sartén esté bien caliente, de que el grosor sea de 2–3 mm y de que la masa haya levado por completo.
¿Se pueden preparar estas pitas en el horno?
Sí, hornéalas a 230–250 °C sobre una bandeja o piedra bien caliente durante 4–6 minutos, hasta que se inflen. Pero en sartén se hacen igual de rápido y sin precalentar el horno.
¿Con qué se puede sustituir el requesón del relleno?
Sirven ricotta, queso feta suave, queso crema o una mezcla de yogur con hierbas y ajo. Ajusta la sal y las especias al gusto.