Albóndigas tiernas en una salsa cremosa de champiñones, rica y envolvente: un plato casero reconfortante que se prepara en una sola sartén y combina a la perfección con arroz, puré de patatas o pasta. Pocos pasos y un sabor de máxima comodidad.
Ingredientes
- Albóndigas de carne (kufte) — 500–600 g
- Champiñones — 300 g
- Cebolla — 1 ud.
- Mantequilla — 30–40 g
- Tomate concentrado — 1 cda.
- Caldo o agua — 400 ml
- Nata para cocinar (10–20%) — 100 ml
- Sal — al gusto
- Pimienta negra, pimentón, copos de chile — al gusto
- Perejil fresco — para servir
Cómo preparar
- Dora las albóndigas en una sartén bien caliente hasta que tengan una ligera costra dorada por todos lados. Retíralas a un plato.
- En la misma sartén, derrite la mantequilla. Añade la cebolla picada muy fina y sofríe hasta que quede transparente.
- Incorpora el tomate concentrado y después añade los champiñones laminados. Cocina 2–3 minutos, hasta que suelten el agua y se doren ligeramente.
- Vierte el caldo (o el agua) y la nata, sala y añade pimienta, pimentón y copos de chile al gusto. Mezcla hasta integrar.
- Devuelve las albóndigas a la salsa, tapa y cocina a fuego bajo durante 10–15 minutos, hasta que estén bien hechas por dentro y la salsa espese un poco.
- Retira del fuego, espolvorea con perejil picado y sirve caliente con la guarnición que prefieras.
Valor nutricional por ración
| Calorías | ≈ 495 kcal |
| Proteínas | ≈ 29 g |
| Grasas | ≈ 36 g |
| Hidratos de carbono | ≈ 6 g |
| Fibra | ≈ 2 g |
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Consejos y variantes
- Si usas albóndigas congeladas, dóralas un poco más y alarga el guisado 3–5 minutos.
- La nata puede sustituirse por una mezcla de nata agria y agua en proporción 1:1, o por leche semidesnatada con 1 cdita. de maicena para espesar.
- Para un sabor más profundo, añade una pizca de tomillo seco o vierte 50 ml de vino blanco seco durante el guisado.
- Parte de los champiñones puede triturarse con una batidora después de cocinarlos para obtener una salsa más cremosa.
Con qué servir
- Puré de patatas aireado o arroz basmati cocido.
- Pasta tipo fettuccine o espaguetis.
- Trigo sarraceno o bulgur para una guarnición más ligera.
Conservación y recalentado
- En la nevera: hasta 3 días en un recipiente hermético.
- Congelación: hasta 2 meses; descongela en la nevera durante la noche.
- Recalentado: a fuego bajo y tapado, añadiendo un poco de caldo o agua para mantener la salsa suave.
Preguntas frecuentes
¿Se pueden cocinar albóndigas congeladas sin descongelar?
Sí. Dóralas un poco más a fuego medio y prolonga el guisado 3–5 minutos para que se calienten bien por dentro.
¿Con qué se puede sustituir la nata en la salsa?
Sirve nata agria rebajada con agua en proporción 1:1, o leche con 1 cdita. de maicena para espesar. Para una versión sin lactosa, usa nata de coco.
¿Qué setas quedan mejor?
Los champiñones son una opción muy versátil. También quedan bien las setas ostra o una mezcla de setas silvestres; las secas conviene hidratarlas antes y añadir el líquido de remojo a la salsa.