Este gratinado combina patatas fritas crujientes, pollo jugoso y pimiento dulce bajo una capa de queso fundente y una suave salsa cremosa. El montaje en capas y la costra dorada lo convierten en una cena familiar práctica, sabrosa y sin complicaciones.
Ingredientes
- Patatas para fritura — 600–700 g
- Pechuga de pollo — 500 g, cortada en tiras
- Pimiento rojo y verde — 1–2 uds.
- Queso curado — 150–200 g, rallado
- Salsa cremosa o salsa bechamel — 300–400 ml
- Especias: sal, pimentón, pimienta negra, hierbas secas — al gusto
- Aceite vegetal — para freír y saltear
- Perejil fresco — para servir
Cómo preparar
- Preparar las patatas. Corte las patatas en bastones. Fríalas en abundante aceite o en una sartén honda hasta que queden doradas y crujientes. Páselas a papel de cocina para retirar el exceso de grasa.
- El pollo. Caliente un poco de aceite en una sartén y saltee las tiras de pechuga de pollo hasta que estén medio hechas. Añada sal, pimentón y pimienta negra.
- Las verduras. Incorpore el pimiento cortado en tiras y cocine junto con el pollo 2–3 minutos, hasta que el pimiento quede ligeramente tierno.
- Montaje. Vierta una fina capa de salsa cremosa en una fuente para horno. Reparta una capa de patatas fritas, napéelas con salsa y espolvoree parte del queso rallado.
- Horneado. Distribuya encima el pollo con el pimiento, añada el resto de la salsa y cubra generosamente con queso. Precaliente el horno a 200 °C y hornee 12–15 minutos, hasta obtener una costra de queso dorada. Antes de servir, espolvoree con perejil picado.
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Consejos y variaciones
- Sin fritura: puede hornear los bastones de patata en la bandeja a 220 °C durante 25–30 minutos, dándoles la vuelta una vez. Quedarán menos grasos, pero igualmente dorados.
- Salsa: funcionan muy bien una bechamel clásica, nata para cocinar con 20 % de grasa y una pizca de nuez moscada, o una mezcla de crema agria y leche en proporción 1:1. Para un toque más intenso, añada una pizca de chile o ajo.
- Queso: elija quesos semicurados que fundan bien, como gouda, maasdam, mozzarella para pizza o cheddar.
- Versión más ligera: reduzca la cantidad de queso y de salsa, y hornee las patatas en el horno o en airfryer.
- Conservación y recalentado: guarde en la nevera hasta 2–3 días. Recaliente en el horno a 180 °C durante 10–12 minutos o en el microondas hasta que esté bien caliente.
Valor nutricional por porción
| Calorías | ≈ 750 kcal |
| Proteínas | ≈ 52 g |
| Grasas | ≈ 45 g |
| Carbohidratos | ≈ 36 g |
| Fibra | ≈ 5 g |
| Azúcar | ≈ 6 g |
| Sodio | ≈ 1,2 g |
Preguntas frecuentes
¿Puedo sustituir la salsa cremosa?
Sí. Use una bechamel clásica, nata para cocinar con 20 % de grasa y una pizca de nuez moscada, o una mezcla de crema agria y leche en proporción 1:1. La textura debe quedar de espesor medio para cubrir bien las capas.
¿Cómo prepararlo sin freidora y sin exceso de aceite?
Hornee los bastones de patata en la bandeja a 220 °C durante 25–30 minutos, dándoles la vuelta una vez. También puede usar airfryer a 200 °C durante 18–22 minutos, hasta que estén dorados.
¿Se puede montar con antelación?
Sí. Monte el gratinado sin el horneado final, cúbralo y guárdelo en la nevera hasta un día. Antes de servir, hornéelo a 200 °C durante 15–18 minutos, hasta que se forme una costra dorada.