Un helado casero sedoso, con el sabor vivo de la fresa fresca y una fina cobertura de chocolate que cruje al primer mordisco. Es un postre vistoso, sencillo de preparar en casa y sin necesidad de heladera. Con solo cuatro ingredientes básicos y un poco de paciencia, tendrás en el congelador un capricho perfecto para ti y para tus invitados.
Ingredientes
- Chocolate — 200–300 g
- Fresas frescas — 250 g
- Nata para montar muy fría (mínimo 33%) — 400 g
- Leche condensada azucarada — 250 g
Receta paso a paso
- Prepara la cobertura de chocolate: derrite el chocolate al baño maría o en intervalos cortos en el microondas, de 20–30 segundos, removiendo entre cada tanda. Extiende una capa fina por las paredes de bolsitas alargadas o moldes y lleva al frigorífico hasta que endurezca. Si hace falta, aplica una segunda capa para dar más firmeza.
- Haz el puré de fresa: lava y seca bien las fresas, retira el rabito y tritúralas con una batidora de mano hasta obtener una mezcla homogénea.
- Montar la nata: bate la nata bien fría con unas varillas eléctricas hasta que forme picos firmes.
- Une la base: incorpora con suavidad la leche condensada y después el puré de fresa, mezclando con una espátula para conservar la ligereza de la crema.
- Rellena los tubos de chocolate: pasa la crema a una manga pastelera y llena las coberturas preparadas hasta arriba, procurando no dejar huecos.
- Ciérralos por los extremos, si hace falta con una fina línea de chocolate fundido, y llévalos al congelador durante un mínimo de 4–6 horas, hasta que estén completamente firmes.
- Para servir: deja el helado 2–3 minutos a temperatura ambiente antes de desmoldarlo. Si quieres, termina con virutas de chocolate o fresa liofilizada.
Valor nutricional por ración
| Calorías | 435 kcal |
|---|---|
| Proteínas | 6 g |
| Grasas | 29 g |
| Hidratos de carbono | 36 g |
| Azúcares | 29 g |
| Fibra | 4 g |
| Sodio | 60 mg |
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Consejos y variaciones
- Elección del chocolate: cuanto mayor sea el porcentaje de cacao, más crujiente y menos dulce quedará la cobertura. Si prefieres un resultado más goloso, usa chocolate con leche.
- Sin moldes especiales: enrolla papel de horno formando tubos compactos, fíjalos con cinta adhesiva, úntalos por dentro con chocolate y enfríalos.
- Textura: para conservar la aireación, incorpora el puré y la leche condensada con espátula, no con batidora.
- Sabor y aroma: añade una pizca de vainilla o unas gotas de extracto de fresa para intensificar el perfume.
- Dulzor: si utilizas chocolate con leche muy dulce, puedes reducir la leche condensada en 20–30 g.
Conservación
Guarda el helado en un recipiente hermético en el congelador durante 1–2 meses. Para evitar que el chocolate blanquee, procura no romper la cadena de frío y envuelve cada tubo en papel de horno o en una bolsa bien cerrada.
FAQ
¿Se puede sustituir la leche condensada?
Sí, puedes usar leche condensada sin azúcar o leche condensada de coco. Otra opción es emplear 150–180 g de azúcar glas y 1 cucharadita de vainilla, ajustando el dulzor al gusto.
¿Qué hago si no tengo bolsitas alargadas ni moldes?
Forma tubos firmes con papel de horno, fíjalos con cinta adhesiva y recubre el interior con chocolate. También sirven moldes de silicona para éclairs, cannoli o mini polos.
¿Cómo evito que la cobertura de chocolate se despegue?
Aplica 1–2 capas finas de chocolate, enfría bien entre una y otra y rellena por completo, sin bolsas de aire. Antes de desmoldar, deja reposar el postre 2–3 minutos.