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Cómo guardar las hierbas en la nevera para que no se marchiten en dos días

    La hierba fresca falla por el mismo motivo casi siempre: entra en la nevera húmeda, aplastada o sin protección y, a los dos días, ya está mustia. La buena noticia es que no hace falta un sistema complicado para alargarle la vida; basta con elegir el método según el tipo de hoja y tratarla como lo que es: un ingrediente delicado, no una ensalada cualquiera.

    Si quieres una regla simple, quédate con esta: las hierbas de tallo tierno y hojas finas suelen agradecer menos frío directo y más humedad controlada, mientras que las hierbas de hoja más robusta aguantan mejor envueltas y secas. Por eso no funciona igual un manojo de eneldo que un ramillete de albahaca. El truco está en separar, secar sin pasarte y no encerrar la humedad donde vaya a pudrir las hojas.

    Los 4 métodos que sí valen la pena

    • En papel: ideal para eneldo, perejil, cilantro y cebollino. Lava solo si hace falta, seca muy bien, envuelve en papel de cocina y guarda dentro de una bolsa o recipiente ligeramente abierto.
    • En recipiente con servilleta: buena opción si usas la hierba a menudo. Forra el fondo con una servilleta seca, coloca la hierba suelta y añade otra encima. Cambia la servilleta si se humedece.
    • En vaso con agua: funciona especialmente bien para albahaca y también para algunos ramos de perejil o cilantro. Corta un poco los tallos, pon poca agua y cubre el conjunto de forma muy ligera con una bolsa.
    • Al vacío: es lo más eficaz si tienes selladora y compras hierba en cantidad. Reduce el aire, pero no compensa si guardas hojas húmedas o ya dañadas.

    El papel y el recipiente con servilleta son los métodos más prácticos para la mayoría de cocinas porque combinan dos cosas que la hierba necesita: menos condensación y algo de ventilación. El vaso con agua es excelente para los tallos vivos, pero en la nevera no todas las hierbas lo toleran igual. Y el vacío, aunque muy útil, no arregla una mala preparación previa.

    Qué hacer según la hierba

    Eneldo

    El eneldo es frágil y se estropea rápido si queda aplastado. Guárdalo seco, envuelto en papel de cocina, dentro de un recipiente no hermético del todo. Si lo metes en un vaso con agua, solo aguanta bien si vas a usarlo pronto; si no, las puntas se ponen lacias.

    Perejil

    El perejil tolera dos opciones muy bien: envuelto en papel o en un vaso con poca agua. Si el manojo está muy fresco, el vaso suele dar mejores resultados porque mantiene el tallo hidratado. Si ya viene lavado, sécalo a conciencia antes de guardarlo para evitar que se ennegrezca.

    Cilantro

    El cilantro se parece al perejil, pero es todavía más sensible al exceso de humedad en las hojas. Para conservarlo mejor, elimina tallos blandos, seca sin aplastar y usa papel o un recipiente con servilleta. Si lo pones en agua, cambia el agua con frecuencia y no dejes las hojas tocando el líquido.

    Albahaca

    La albahaca es la excepción más importante: el frío intenso la castiga. Si puedes, no la guardes como el resto de las hierbas. Lo mejor es un vaso con agua a temperatura ambiente, tallos recortados y una bolsa muy floja por encima. En nevera, solo si hace mucho calor y durante muy poco tiempo.

    Cebollino

    El cebollino aguanta mejor que las hojas delicadas, pero también agradece ir seco. Envuélvelo en papel y mételo en un recipiente. Si lo cortas para guardar, procura no dejarlo picado suelto y húmedo: se reblandece enseguida.

    Errores que acortan la vida de la hierba

    El fallo más común es lavar y guardar sin secar. El segundo, meter el manojo entero en una bolsa cerrada sin aire. Y el tercero, dejar hojas dañadas mezcladas con las sanas: una parte ya mustia acelera el deterioro del resto. Si quieres que dure de verdad, revisa el manojo al llegar a casa, retira tallos negros o hojas rotas y reorganiza antes de refrigerar.

    Mi recomendación práctica: usa papel o recipiente con servilleta para el uso diario, vaso con agua para albahaca y perejil muy frescos, y vacío solo cuando compres cantidad o quieras congelar después. Con ese criterio, la hierba llega mucho más lejos y deja de desaparecer justo cuando más la necesitas.

    Pruébalo con esta receta: https://es.alwaysyummy.recipes/ensalada-shirazi-persa-con-pepino-tomate-y-menta/